El mercado energético argentino atraviesa uno de los movimientos empresariales más relevantes de los últimos años. El fondo suizo Mercuria Energy Group confirmó la compra del negocio de downstream de Shell en Argentina por un valor estimado de 1.420 millones de dólares.
La operación comprende la red de 894 estaciones de servicio que operan bajo la marca Shell en todo el país, una participación que representa aproximadamente el 18% del mercado nacional de combustibles. Además, incluye la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque, y terminales de almacenamiento y distribución de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe.
Los activos estaban en manos de Raízen, una sociedad integrada en partes iguales por la petrolera Shell y el grupo brasileño Cosan. Desde 2018, Shell había dividido sus operaciones en Argentina, manteniendo la producción de petróleo y gas en Vaca Muerta mientras delegaba el negocio de refinación y comercialización de combustibles a Raízen.
Mercuria, una de las principales compañías independientes de comercialización de energía y materias primas del mundo, destacó que la adquisición forma parte de su estrategia de expansión en América Latina. La firma, fundada en Suiza en 2004, opera en más de 50 países y registra ingresos anuales superiores a los 140.000 millones de dólares. Según comunicó la empresa, la compra busca fortalecer su presencia en el mercado energético argentino, al que considera con importantes oportunidades de crecimiento e inversión a largo plazo. La compañía aseguró además que mantendrá la continuidad operativa del negocio y trabajará para garantizar estabilidad a empleados, clientes, proveedores y socios comerciales.
En la transacción también aparece vinculado el grupo empresario liderado por José Luis Manzano, actual socio de Mercuria en Phoenix Global Resources, una de las compañías que opera en Vaca Muerta. Fuentes del sector energético señalaron que el empresario tuvo un papel clave en las negociaciones que permitieron concretar el acuerdo.
La operación aún debe cumplir con los procesos regulatorios y judiciales correspondientes antes de su cierre definitivo, previsto para los próximos meses. Una vez concretada, Mercuria pasará a controlar una porción significativa del mercado argentino de combustibles y uno de los principales complejos de refinación y distribución del país. La venta representa un nuevo capítulo para la marca Shell en Argentina, que continuará vinculada a la producción de hidrocarburos, mientras que el negocio de refinación y comercialización inicia una nueva etapa bajo control de capitales suizos.