La vicepresidenta Victoria Villarruel decidió bajarse a último momento de la misa en homenaje al papa Papa Francisco que se realizó este martes en Luján, en una decisión atravesada por la interna política y el contexto judicial que tiene bajo la lupa al jefe de Gabinete.
Aunque había confirmado su presencia, desde su entorno aseguraron que optó por no asistir para evitar compartir ubicación con Manuel Adorni, quien se encuentra bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito. “No puede estar sentada allí, de ningún modo”, señalaron.
La ceremonia estuvo encabezada por Marcelo Colombo y reunió a buena parte del arco político. En las primeras filas se ubicaron funcionarios nacionales como Martín Menem, Bartolomé Abdala y varios ministros, mientras que también participaron dirigentes de otros espacios, entre ellos el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
La ausencia de Villarruel se da en un momento delicado, con el foco puesto en la situación judicial de Adorni, investigado por su patrimonio, viajes al exterior y operaciones inmobiliarias.
Desde su entorno indicaron que la vicepresidenta rendirá homenaje por su cuenta, en línea con decisiones similares que tomó en otras fechas clave. Como antecedente, recordaron su postura durante el último 2 de abril, cuando eligió no participar de los actos oficiales y optó por una actividad en el interior bonaerense.
De todos modos, no descartan que pueda asistir a otra de las ceremonias previstas para esta jornada, como la que se realiza en la Basílica de Flores, encabezada por Jorge García Cuerva.