A comienzos de esta semana, el gobierno de Javier Milei envió un proyecto de ley al Congreso con el foco puesto en un marcado recorte de los subsidios al gas. Buscan reconfigurar el régimen de Zonas Frías, delimitando el alcance del beneficio a determinadas regiones de la Argentina (Malargüe, la Puna y la Patagonia). Pero además, de aprobarse la iniciativa, se modificaría la base del cálculo del beneficio y esto podría impactar en el bolsillo de los neuquinos.
Zonas Frías: qué establece el proyecto de ley del Ejecutivo nacional
La iniciativa que ingresó a la Cámara de Diputados apunta principalmente a eliminar o restringir los descuentos incorporados en la ampliación de 2021, que había sumado municipios de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis. Sin embargo, la Patagonia seguiría incluida dentro del esquema de beneficios.
En ese contexto, los hogares de toda la provincia de Neuquén y Río Negro continuarían accediendo al descuento por pertenecer a la Patagonia. No obstante, si cambia la forma en la que se calcula el beneficio, el recorte de la tarifa podría ser menor.
El cambio clave: el subsidio ya no se calcularía sobre toda la tarifa
Uno de los puntos más sensibles del proyecto del Ejecutivo nacional tiene que ver con la forma en que se calcularán las compensaciones. Actualmente, el beneficio impacta sobre el total de la factura. Total que se compone del precio del gas en sí, el transporte y su distribución.
En cambio, el nuevo esquema propone que el subsidio se aplique únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), es decir, sobre una porción más reducida de la factura.
De aprobarse esto, más allá de conservar el beneficio de las Zonas Frías, muchos usuarios neuquinos y rionegrinos podrían notar un menor descuento sobre lo que pagan mes a mes por el gas.
Además, el proyecto establece que las compensaciones dejarán de canalizarse a través de distribuidoras y subdistribuidoras. Si se aprueba el proyecto, éstas pasarán directamente a los productores de gas, con el objetivo de reducir el déficit del fondo fiduciario que financia el sistema.
Cómo podría sentirse el impacto en las boletas de gas en Neuquén
Aunque el texto todavía debe debatirse en el Congreso y recibir la aprobación de ambas Cámaras, en Neuquén existe preocupación por el posible impacto en las facturas domiciliarias, especialmente de cara a los días más crudos del otoño y el invierno. Al momento de la publicación de esta nota, los usuarios patagónicos reciben descuentos del 30% y en algunos casos del 50%, dependiendo de la situación socioeconómica y la categoría tarifaria. Con el nuevo cálculo, el alivio económico podría ser menor, incluso cuando el beneficio como tal continúe vigente.
El argumento del gobierno nacional para impulsar los cambios
El Gobierno nacional sostiene que el objetivo es “focalizar” los subsidios y reducir el costo fiscal del régimen, que se expandió significativamente tras la ampliación aprobada en 2021, en medio de los coletazos por la pandemia de COVID-19 y la crisis económica.
Otro de los cambios previstos en el proyecto del Ejecutivo apunta al Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, que se financia mediante un recargo aplicado a las facturas de todos los usuarios del país. Actualmente, ese recargo puede llegar hasta el 7,5 por ciento sobre el precio del gas, aunque el gobierno nacional ya habilitó la posibilidad de elevarlo hasta el 11,25 por ciento para sostener el sistema.
Desde la Casa Rosada argumentan que el esquema actual se volvió deficitario y que el Tesoro Nacional debió cubrir parte de los subsidios durante los últimos años.
Zonas Frías: qué pasará ahora con el proyecto de ley
La iniciativa deberá seguir su recorrido en el Congreso de la Nación. Allí, en el Palacio Legislativo, la medida necesitará apoyo político para avanzar. Mientras tanto, dirigentes de distintas provincias han comenzado a expresar su preocupación ante las eventuales disminuciones en los beneficios y un mayor costo real por el suministro de gas. Un servicio que, en regiones como la nuestra, las temperaturas bajas obligan a que el consumo sea elevado durante buena parte del año.