Un carril menos y una congestión que se extiende hasta Cipolletti
Ingresar a Neuquén capital desde Cipolletti se volvió una tarea complicada durante la mañana de este lunes 14 de septiembre. La reducción de un carril en el acceso a la ciudad provocó un cuello de botella que extendió la fila de vehículos hasta la calle Toschi, según los reportes de oyentes de AM550 y lectores de Mejor Informado.
El periodista Juan Pablo Andréz, junto al camarógrafo Facundo Rocha, recorrieron el sector con el Móvil de la AM550 para mostrar las dificultades que enfrentan los automovilistas. El móvil se ubicó frente a la Policía Caminera y el edificio de Fauna, donde se ejecutan nuevas tareas vinculadas con la obra de la Gran Avenida.
“Empezaron a mover los canalizadores plásticos, más conocidos como Jersey”, explicó el movilero.
El desplazamiento de estos elementos hacia la ruta permite avanzar con los trabajos de estacionamiento y cordón cuneta que se realizan en el exterior de Fauna, pero también ocupa prácticamente un carril completo de circulación.
"A las 7:15 me encontré con la fila de autos en el cruce de la Ruta 22 con la calle Toschi, son las 8:32 y recién llegué al puesto de la Policía Caminera de Neuquén", expresó un oyente de la AM550, en medio de la indignación y preocupado por las maniobras peligrosas que se registran, producto de la impaciencia y las demoras.
Del puente a un solo carril: el punto donde se traba todo
El problema se concentra al finalizar el puente. En ese tramo, los vehículos circulan por dos carriles, pero al llegar al ingreso a Neuquén deben concentrarse en uno solo para continuar hacia la capital.
“Esto genera un cuello de botella y todos buscan quedar en una sola hilera y se arma una congestión más grande de lo habitual”, precisó Andréz durante el despacho de AM550.
La reducción se suma a las demoras que habitualmente se registran en este acceso, aunque durante esta mañana el impacto fue mayor por la ocupación de parte de la calzada.
Una vez superado el sector de ingreso, el tránsito se distribuye hacia distintos puntos de la ciudad, entre ellos Alderete, Primeros Pobladores y Félix San Martín. El inconveniente, sin embargo, se produce antes de llegar a esas alternativas: los automovilistas deben atravesar un único carril para poder continuar.
Banquinas, contramano y maniobras que pueden terminar en un choque
La congestión también generó situaciones de riesgo. Los mensajes recibidos por la radio y por Mejor Informado describieron maniobras de conductores que intentan avanzar por fuera de los carriles habilitados.
Entre los reportes se mencionaron vehículos que circulan por la banquina, incluso en contramano, además de automovilistas que utilizan colectoras y otros sectores para esquivar la fila.
“Se mandan por colectores, por cualquier lado, y en todo momento estamos esquivando choques”, reclamaron los automovilistas.
El testimonio de un oyente refleja la preocupación por las maniobras que se producen en medio de la congestión. Otro mensaje recibido durante la mañana fue contundente: “Es un peligro”.
En un acceso donde los vehículos deben incorporarse a una sola hilera, los desplazamientos inesperados y la circulación por espacios no habilitados pueden generar situaciones de riesgo para quienes avanzan por los carriles correspondientes.
Una obra que avanza mientras el acceso necesita paciencia
Las tareas que se ejecutan frente a Fauna forman parte de la intervención de la Gran Avenida, que incluye trabajos de infraestructura destinados a mejorar las condiciones del corredor vial y su entorno.
En esta etapa, el estacionamiento y el cordón cuneta requieren ocupar parte del espacio de circulación, por lo que el tránsito debe adaptarse a una reducción temporal de la calzada.
El impacto se siente especialmente durante las primeras horas del día, cuando una gran cantidad de vehículos intenta ingresar a Neuquén desde Cipolletti. Mientras continúan los trabajos, respetar los carriles habilitados y evitar maniobras por banquinas o en contramano resulta fundamental para no agravar una situación que ya genera demoras.
La obra avanza sobre uno de los accesos más transitados de la región. El desafío inmediato es atravesar esta etapa sin que la congestión se transforme en un escenario de mayor peligro.