Hay lugares de la Patagonia que nacieron casi por casualidad. La Casa de té Arrayán, en San Martín de los Andes, es uno de ellos. Todo empezó en 1936, cuando una joven inglesa de 26 años llamada Renée Dickinson llegó a la región para visitar a su hermano Barney.
Una caminata por la ladera del cerro Coronel Díaz, cerca de la Ruta de los Siete Lagos, cambió su destino. Encontró un claro con vista al lago Lácar y decidió quedarse. Allí levantó su hogar y dio origen a la casa de té más antigua de la Patagonia, que este 5 de noviembre celebra 90 años.
Renée no llegó con un plan empresarial. Llegó de visita, en una época en que San Martín de los Andes era apenas un poblado de montaña de unos 2.000 habitantes.
La casa se construyó en tierras cedidas para fomentar el turismo naciente. El proyecto estuvo a cargo de un arquitecto del estudio de Alejandro Bustillo. Se levantó con madera de ciprés y troncos, con amplios ventanales orientados al lago y un gran hogar a leña.
El nombre Arrayán tiene origen mapuche y evoca el sitio "donde cae el último rayo de sol". La propuesta inaugural combinó la elegancia del ritual del té inglés con la calidez patagónica. La casa abrió incluso antes de que se creara la reserva nacional Lanín (1937) y de su posterior declaración como Parque Nacional (1945).
Una historia familiar que atravesó generaciones
Renée falleció en 1943, apenas siete años después de abrir la casa. Sus restos descansan en un memorial dentro del predio. El proyecto continuó a través de su hermano Barney, su cuñada Frances y más adelante su sobrina Janet Dickinson. Ella se encargó de plasmar la memoria familiar en el libro Historia del Arrayán. Desde 2016, la familia Aristizábal encabeza una etapa de restauración y puesta en valor del patrimonio cultural e histórico del lugar.
El horno de leña que nunca se apagó
El alma gastronómica de Arrayán conserva intacta su identidad. En la cocina continúa encendido el horno de leña original, maniobrado por la pastelera Gloria Figueroa, quien lleva más de dos décadas al frente de las preparaciones artesanales.
El tradicional afternoon tea se sirve en torres de tres niveles que integran sándwiches caseros, scones y repostería regional.
Los blends que homenajean a las pioneras
Junto a la repostería, la tea blender Ornella Aristizábal creó una colección de blends de autor. Sus nombres rinden tributo a las mujeres pioneras que sostuvieron la casa a lo largo de las décadas:
- Blend Renée: té verde con ralladura de jengibre, menta, limón y un toque de lemon grass.
- Blend Janet: hibisco, rosa mosqueta, cáscaras de naranja, manzana silvestre y frutos rojos.
- Blend Frances: creado en honor a la mujer que lideró la cocina familiar junto a Barney Dickinson.
Con motivo de los festejos por los 90 años, estos blends especiales se ofrecen en el salón panorámico. También se presentan en latas coleccionables de saquitos para llevar el sabor de la casa a nuevos destinos.
El evento por los 90 años
El evento central por el 90° aniversario se conmemora este 5 de noviembre con un emotivo encuentro cultural. La celebración incluye el estreno de una canción original del reconocido compositor Paz Martínez, escrita especialmente en homenaje a Renée Dickinson.
El tributo se complementa con la proyección de una pieza audiovisual con fotografías históricas y tomas actuales. Además, habrá una muestra documental que permanecerá abierta hasta diciembre.
Un patrimonio histórico en la Patagonia
La finca fue declarada patrimonio histórico y arquitectónico municipal por la Ordenanza 3326/99. Tiene tres hectáreas y ofrece:
- Un sendero interpretativo de un kilómetro con tres miradores panorámicos.
- Un anfiteatro natural rodeado de alerces.
- El memorial de la fundadora.
- El alojamiento exclusivo Arrayán Lake View Mountain Lodge.
A 90 años de su apertura, aquel rincón elegido por una joven inglesa continúa siendo el mirador predilecto para contemplar la inmensidad del lago Lácar.