Las tareas para instalar la nueva pasarela sobre el río Cuyín Manzano alcanzaron un 40 por ciento de ejecución, en una obra que apunta a resolver una dificultad que afecta a la comunidad desde 1992. Ese año, una crecida extraordinaria arrasó la infraestructura original y modificó la movilidad cotidiana de las familias que viven en el sector.
La nueva estructura permitirá garantizar la movilidad de más de 20 familias del paraje y recuperar una vinculación permanente para los pobladores ubicados sobre la margen derecha del río. Actualmente, deben atravesar el cauce a caballo o a pie, una situación que se vuelve especialmente compleja durante los períodos de deshielo, cuando el incremento del caudal puede impedir el cruce durante varios días.
El proyecto contempla una pasarela de 105 metros de longitud, construida con una estructura metálica reticulada sobre fundaciones de hormigón armado. Además, tendrá una calzada realizada con losetas pretensadas y barandas metálicas destinadas a brindar mayor seguridad a quienes utilicen el cruce.
Los trabajos se desarrollan en un sector donde un afloramiento rocoso genera un estrechamiento natural del cauce, condiciones que permiten el emplazamiento de la infraestructura. El avance fue supervisado en el lugar por el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, y el subsecretario de Recursos Hídricos, Horacio Carvalho.
La recuperación del cruce permitirá mejorar la conectividad de una comunidad rural cuya vida cotidiana está estrechamente vinculada con el río y con las características del ambiente cordillerano. El objetivo es que el nuevo paso brinde mayor previsibilidad para los traslados vinculados con educación, atención sanitaria y abastecimiento.