Un incendio de pastizales que se descontroló por un cambio en la dirección del viento en Rincón de los Sauces obligó este miércoles 16 de septiembre a redoblar los esfuerzos de Bomberos Voluntarios y maquinaria municipal para proteger una vivienda ubicada en inmediaciones del Puesto Gutiérrez, en cercanías de la zona de Arbolito. Las tareas se extendieron durante siete horas y finalizaron cerca de las 23.
La emergencia había comenzado a ser monitoreada durante la tarde, cuando la brigada VAN de Bomberos realizó tareas de vigilancia y seguimiento mediante un dron. A las 16 se recibió el aviso sobre el incendio de pastizales en el sector.
Sin embargo, alrededor de las 18:30, un cambio en la dirección del viento modificó el escenario y llevó a convocar al personal de Bomberos Voluntarios. Se desplegaron cuatro dotaciones, bajo la coordinación del Jefe de Cuerpo Activo (JCA), sargento primero Ricardo Reyes.
Dos focos y un trabajo contrarreloj
Al llegar al lugar, los bomberos localizaron dos focos de incendio. Uno se encontraba próximo a la vivienda, por lo que se concentraron allí los mayores esfuerzos para evitar que las llamas avanzaran hacia la propiedad. Para combatirlo utilizaron una motobomba y líneas de ataque.
El segundo foco se ubicaba en cercanías del brazo del río. En ese sector, el fuego fue contenido mediante herramientas de zapa y mochilas de agua, mientras los equipos avanzaban con tareas de control y contención.
Una vez sofocado el foco que representaba una amenaza para la vivienda, los bomberos continuaron trabajando sobre el segundo frente. Las tareas se concentraron en contener el avance del fuego y realizar una guardia de cenizas para evitar posibles reactivaciones.
Durante el operativo, integrantes de la Comisión Directiva de Bomberos Voluntarios acompañaron y asistieron al personal desplegado en el lugar, principalmente con el abastecimiento de agua para quienes se encontraban trabajando en el incendio.
El operativo contó además con la participación de maquinaria municipal, que trabajó de manera coordinada con los Bomberos Voluntarios para controlar la situación.
Las tareas principales finalizaron cerca de las 23, luego de aproximadamente siete horas de trabajo. No obstante, se mantuvo una guardia de cenizas en el sector como medida preventiva ante la posibilidad de que algún punto caliente volviera a generar actividad.