El gobernador Rolando Figueroa aseguró este lunes que Neuquén buscará ampliar las tierras destinadas a la producción y, al mismo tiempo, proteger las superficies productivas existentes. Lo hizo durante una jornada realizada en Centenario, donde se reconoció a productores frutícolas y hortícolas que participaron del Programa Provincial de Promoción de la Sanidad y Calidad Frutihortícola.
Durante el encuentro, Figueroa vinculó la estrategia productiva con el crecimiento de Vaca Muerta y planteó que los ingresos generados por el petróleo y el gas deben servir para financiar otras actividades económicas. Entre ellas ubicó a la producción agropecuaria, el turismo y las obras de infraestructura.
La actividad contó con la participación del ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig; el ministro de Seguridad, Matías Nicolini; la ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi; el secretario de Producción e Industria, Diego García Rambeaud y el intendente de Centenario, Esteban Cimolai.
El plan para ganar nuevas hectáreas bajo riego
Uno de los principales ejes de la estrategia provincial es la expansión de la infraestructura hídrica.
Figueroa explicó que la Provincia trabaja sobre un programa para la cuenca del Limay que apunta a incorporar nuevas hectáreas bajo riego. Según señaló, el proyecto ejecutivo se encuentra en etapa de finalización y forma parte de un programa de inversiones previsto para los próximos años.
El objetivo planteado por el gobernador es duplicar la superficie actualmente irrigada en la provincia en la cuenca del Limay.
El proyecto se conecta con el denominado Corredor del Viento, una iniciativa que abarca principalmente el área comprendida entre Piedra del Águila y Picún Leufú y que busca ampliar de manera significativa la superficie productiva. Información publicada previamente por Mejor Informado señaló que el proyecto ejecutivo contempla infraestructura para desarrollar nuevas áreas bajo riego en la región.
Vaca Muerta también aparece en el mapa productivo
La expansión no se limita al área tradicionalmente asociada con la fruticultura.
Figueroa también planteó la posibilidad de incorporar nuevas superficies productivas en la región de Vaca Muerta, a partir de un uso más eficiente del agua vinculada con la actividad hidrocarburífera.
La propuesta provincial contempla trabajar con las operadoras para avanzar en la utilización de las denominadas “redes azules”, vinculadas al abastecimiento de agua utilizado por las empresas petroleras.
La estrategia ya había sido presentada por el Gobierno como una alternativa para incorporar tierras bajo riego y desarrollar actividades agrícolas y ganaderas en una zona donde actualmente predomina la producción hidrocarburífera.
El planteo forma parte de una discusión más amplia: cómo utilizar la infraestructura y los recursos generados por Vaca Muerta para desarrollar actividades económicas que no dependan exclusivamente del petróleo y el gas.
La protección de las chacras entra en la misma estrategia
La ampliación de la frontera productiva tiene otra cara: evitar que las tierras productivas existentes desaparezcan.
El Gobierno provincial impulsa un proyecto de Protección de Tierras Productivas bajo riego y drenaje, actualmente en tratamiento legislativo. La iniciativa busca establecer criterios para compatibilizar el crecimiento urbano con la preservación de superficies productivas y de la infraestructura de riego.
El proyecto ya fue presentado ante representantes del sector frutícola, cámaras de productores, consorcios de riego y equipos técnicos. El debate incluye uno de los problemas que atraviesan los valles productivos neuquinos: el avance de urbanizaciones y otros usos sobre tierras con capacidad agrícola.
En noviembre de 2025, Figueroa ya había planteado públicamente la necesidad de proteger las chacras frente al crecimiento urbano y avanzar hacia una planificación territorial que permita sumar hectáreas productivas sin perder las existentes.
Qué papel tendrá el agua en el desarrollo de Neuquén
El gobernador también mencionó proyectos de infraestructura hídrica en distintas regiones.
La planificación provincial, de esta manera, busca que el agua tenga distintos usos y que las obras hidráulicas puedan acompañar tanto el crecimiento de las ciudades como la expansión de las actividades productivas.
La discusión adquiere especial importancia en una provincia que enfrenta simultáneamente crecimiento poblacional, expansión hidrocarburífera y necesidades crecientes de infraestructura.
De hecho, durante 2026 Neuquén prorrogó la emergencia y el desastre agrario por sequía en gran parte de su territorio, una situación que puso nuevamente al recurso hídrico en el centro de la agenda productiva.
El programa frutihortícola alcanzó a 170 establecimientos
El anuncio se realizó durante una jornada vinculada con el Programa Provincial de Promoción de la Sanidad y Calidad Frutihortícola, establecido por la Ley 3511.
Durante la temporada 2026 participaron alrededor de 170 establecimientos.
El programa realizó 1.379 monitoreos sanitarios y revisó más de 390.000 frutos. Para las evaluaciones se incorporaron siete monitoreadores y tres auditores destinados al seguimiento de las Buenas Prácticas Agrícolas.
La superficie alcanzada fue de 1.451 hectáreas.
En el sector frutícola se otorgaron $1.127.092.450 en Aportes No Reembolsables, destinados a 106 productores y productoras y con 158 establecimientos auditados.
En horticultura, los ANR alcanzaron $17.537.846 para 10 productores y establecimientos.
Además, el 70% de las chacras relevadas cumplió con las Buenas Prácticas Agrícolas.
Financiamiento, seguros y eficiencia energética
La estrategia productiva también incluye herramientas destinadas a reducir riesgos y financiar inversiones.
A través del IADEP se implementaron líneas de crédito para calidad frutícola, horticultura, frutas finas y reconversión productiva.
La línea de Promoción de la Calidad Frutícola 2026 cuenta con un cupo de $1.800 millones, con financiamiento de hasta el equivalente en pesos de US$1.100 por hectárea. Durante 2025 se otorgaron 59 créditos por $850.337.107.
En horticultura y frutas finas se ejecutaron $346 millones correspondientes a 32 créditos durante 2025-2026.
También se otorgaron tres créditos por $45 millones para reconversión productiva y había más de $100 millones en análisis para reconversión varietal e implantación de nuevos cultivos.
A esto se sumaron herramientas como el Ente Compensador Agrícola (ECA) y el seguro solidario de granizo.
En la temporada 2025-2026 se registraron 60 inscriptos y 22 beneficiarios, con $1.688.495.303 en resarcimientos. Los aportes provinciales alcanzaron $916.911.228.
El Programa de Eficiencia Energética, por su parte, incorporó a 83 productores y empresas agroindustriales, con un total de $4.679 millones.
Una política que busca cambiar la matriz económica
El planteo de Figueroa tiene como eje transformar parte de la renta hidrocarburífera en infraestructura y capacidades productivas para otras actividades.
El propio gobernador definió al petróleo y al gas como una fuente de financiamiento para desarrollar sectores que permitan ampliar la matriz económica provincial.
La estrategia combina dos movimientos simultáneos: sumar nuevas tierras productivas y preservar las existentes.
En ese esquema aparecen tres grandes áreas de intervención: la ampliación del riego en la cuenca del Limay, la incorporación de nuevas superficies en torno a Vaca Muerta y el ordenamiento territorial para proteger las tierras bajo riego.
La Provincia ya presentó proyectos específicos para avanzar en esa dirección. El Corredor del Viento, por ejemplo, apunta a prácticamente duplicar la superficie irrigada provincial, mientras que el proyecto de protección de tierras productivas busca evitar que la expansión urbana reduzca el suelo disponible para producir.
La producción frente al crecimiento de Neuquén
Otro de los argumentos planteados por Figueroa fue el crecimiento demográfico de la provincia.
El gobernador sostuvo que Neuquén recibe población a un ritmo que incrementa la demanda de escuelas, hospitales, seguridad, energía, gas y otros servicios.
Ese crecimiento genera una presión adicional sobre el territorio: las ciudades necesitan expandirse, mientras que las áreas productivas requieren conservar su superficie y su infraestructura hídrica.
Por eso, el debate sobre las tierras productivas no se limita a la agricultura. También involucra ordenamiento territorial, vivienda, infraestructura, agua y planificación urbana.
El desafío consiste en determinar dónde se puede producir, dónde se puede urbanizar y cómo se puede ampliar la superficie productiva sin deteriorar los sistemas existentes.
Qué viene para el plan productivo
El próximo paso mencionado por Figueroa es la finalización del proyecto ejecutivo para ampliar el riego en la cuenca del Limay y avanzar posteriormente con las inversiones previstas.
En paralelo, continuará el tratamiento legislativo del proyecto de Protección de Tierras Productivas bajo riego y drenaje.
En el norte neuquino, la Provincia prevé avanzar con la represa del Nahueve, mientras que en Vaca Muerta continuará el diálogo con las operadoras para definir mecanismos que permitan aprovechar infraestructura hídrica existente para nuevos usos productivos.
El resultado de estas iniciativas dependerá de la ejecución de las obras, el financiamiento disponible, la coordinación con municipios y productores y las decisiones que se adopten sobre el uso del territorio.