A pocos kilómetros de San Martín de los Andes, Quila Quina aparece entre bosques, montañas y las aguas del lago Lácar como uno de los destinos clásicos de la cordillera neuquina. La villa se encuentra sobre la margen sur del lago y dentro del Parque Nacional Lanín, en un entorno que permite combinar descanso, naturaleza y distintas actividades al aire libre.
El acceso puede realizarse por tierra, a través de un camino de ripio que parte desde la Ruta Nacional 40 o por agua, mediante embarcaciones que salen desde el puerto de San Martín de los Andes. El recorrido terrestre atraviesa bosques de robles, coihues, raulíes y ñires, además de ofrecer miradores naturales desde los que se pueden observar las playas, el muelle y las montañas que rodean al Lácar.
Entre los principales atractivos se encuentra Playa La Puntilla, uno de los sectores más buscados para disfrutar de la costa. Durante los meses más cálidos también se pueden realizar actividades como kayak y windsurf, además de caminatas y recorridos en bicicleta. La cascada del Arroyo Grande y el sendero interpretativo El Cipresal completan algunas de las propuestas para quienes buscan recorrer el paisaje a pie.
Pero Quila Quina no es solamente una postal turística. El territorio está habitado por familias de la Comunidad Mapuche Curruhuinca, cuya presencia forma parte de la identidad del lugar. A lo largo del recorrido se pueden conocer artesanías, tejidos, trabajos en madera, platería y productos regionales, además de acercarse a actividades vinculadas con las huertas, la cría de animales y otras formas de producción local.
La combinación de naturaleza y cultura convierte a Quila Quina en una propuesta para recorrer durante medio día o dedicarle una jornada completa. Desde sus playas y senderos hasta la navegación por el Lácar, el destino ofrece distintas maneras de acercarse a un paisaje donde el bosque, el agua y las montañas conviven con una cultura que continúa transmitiéndose entre generaciones.