El huemul, uno de los animales más emblemáticos y amenazados de la Patagonia, podrá ser monitoreado con una tecnología que hasta ahora no se había utilizado para seguir sus poblaciones en Argentina. Un estudio desarrollado en los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi confirmó que los drones equipados con cámaras térmicas permiten identificar a la especie gracias a una característica única: su cabeza emite una temperatura diferente al resto del cuerpo.
La investigación fue impulsada por la Dirección Regional Patagonia Norte de la Administración de Parques Nacionales (APN), el CONICET y WCS Argentina, con el apoyo de la Fundación Huilo Huilo de Chile. Los resultados se dieron a conocer en el marco del Día Internacional del Huemul, que se conmemora cada 5 de agosto, y representan un avance para la conservación de una especie que sobrevive en sectores remotos de los bosques andino-patagónicos.
Actualmente se estima que existen entre 1.500 y 2.000 huemules distribuidos entre Argentina y Chile. La especie perdió cerca del 99% de su población desde la colonización europea y redujo aproximadamente a la mitad su distribución histórica debido a la transformación de los bosques, los incendios, la caza, la introducción de especies exóticas y diversas enfermedades.
La tecnología permitió identificar una firma térmica única
El primer paso del estudio consistió en validar la respuesta de las cámaras térmicas sobre un ejemplar conocido como "Newenche", un huemul que cruzó desde Chile hacia el Parque Nacional Lanín y permanece bajo resguardo mientras se define su destino definitivo.
Los investigadores comprobaron que la cabeza del animal concentra una emisión de calor mucho mayor que el resto del cuerpo. En cambio, el espeso pelaje funciona como un excelente aislante y reduce significativamente la temperatura visible del tronco mediante sensores infrarrojos.
Con esa información realizaron nuevas pruebas en el Parque Nacional Nahuel Huapi para comparar la firma térmica del huemul con otras especies presentes en la región, entre ellas ciervos colorados, ciervos dama, liebres europeas, vacas y caballos.
Los resultados preliminares confirmaron que los drones permiten distinguir al huemul del resto de los animales observados, incluso en sectores donde la vegetación dificulta la observación directa. Alejandro Vila, gerente regional del Programa Cono Sur y Patagonia de WCS Argentina, destacó que la experiencia abrió una alternativa inédita para el monitoreo de fauna silvestre.
"Los resultados fueron alentadores: la tecnología permitió identificar animales que no se veían con cámaras ópticas convencionales, incluso ocultos bajo la sombra o entre los árboles."
También explicó que el comportamiento del huemul no se alteró durante los vuelos. "Durante los vuelos, el animal no mostró signos de estrés con relación a la presencia de drones. Esta prueba abre una nueva posibilidad para monitorear fauna patagónica de manera no invasiva y seguir mejorando las estrategias para su conservación."
Los investigadores buscan mejorar el monitoreo de una especie crítica
Hasta ahora, gran parte de los estudios sobre el huemul se apoyaban en indicios indirectos, como huellas, pelos, excrementos, astas caídas o marcas sobre la vegetación. Desde 2006, la APN y WCS Argentina incorporaron cámaras trampa, pero esta es la primera experiencia que valida el uso de drones con sensores térmicos para detectar ejemplares en ambientes naturales.
La tecnología ofrece una ventaja importante porque permite recorrer áreas de difícil acceso y registrar información sin interferir con la conducta de los animales. Además, las cámaras térmicas no dependen de la luz visible, ya que detectan la radiación infrarroja emitida por los cuerpos.
El huemul (Hippocamelus bisulcus) habita exclusivamente los bosques andino-patagónicos de Argentina y Chile y está catalogado como especie En Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
En Argentina fue declarado Monumento Natural Nacional mediante la Ley 24.702 y también cuenta con la máxima categoría de protección en las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Ambos países, además, desarrollan acciones conjuntas a través del Plan de Acción Binacional para la Conservación del Huemul del Sur.
Los principales núcleos poblacionales permanecen dentro de áreas protegidas, donde la Administración de Parques Nacionales, organismos provinciales, el CONICET, organizaciones ambientales e instituciones chilenas coordinan programas de investigación, restauración de hábitats, monitoreo y educación ambiental para garantizar la supervivencia de una de las especies más representativas de la Patagonia.