Un abuelo que debía cuidar y proteger a su nieta terminó siendo señalado como su abusador. La Fiscalía pidió este lunes que sea condenado a 11 años de prisión efectiva por los abusos sexuales que, según se pudo probar durante el juicio, se extendieron durante años y ocurrieron cuando la niña tenía entre 3 y 13 años.
Los hechos sucedieron en distintas oportunidades, tanto en Chacramonte como en Cervantes. Según explicó la fiscal Natalia Pascual, los abusos se producían principalmente durante la noche, cuando la niña estaba bajo el cuidado de su abuelo y dormía con él en la misma cama. También se registraron situaciones de abuso dentro de un vehículo que compartían ambos.
Pero además de los abusos, la Fiscalía remarcó la manera en que el hombre buscaba que la niña guardara silencio. “Mientras ocurría todo el imputado le decía que no diga nada, que le iba a comprar cosas”, explicó Pascual durante la audiencia.
Para la Fiscalía, no se trató de un hecho aislado. Se acreditó una sucesión de abusos durante un período prolongado, con distintas modalidades y aprovechando la relación de confianza y poder que el hombre tenía sobre su nieta. La acusación también destacó la corta edad de la víctima, su vulnerabilidad y el daño provocado por los hechos, entre ellos una enfermedad de transmisión sexual que sufrió como consecuencia de los abusos.
El hombre llegó a esta instancia detenido, cumpliendo prisión preventiva, después de haber sido capturado y de que se pudiera continuar con el proceso penal. Ya había sido declarado responsable penalmente durante el juicio y ahora resta definir la pena que deberá cumplir.
La defensa particular anticipó que continuará utilizando las vías de apelación, tal como ya había planteado durante el debate en el que se discutió la responsabilidad penal del acusado. El Tribunal, integrado por Fernando Sánchez Freytes, Emilio Stadler y Julio Martínez Vivot, dará a conocer la resolución el próximo martes 6 de octubre a las 12.