Lo que comenzó como el robo de dos animales terminó revelando una escena que indignó a los propietarios y movilizó a la Justicia del Alto Valle. Dos hombres están acusados de haber ingresado de madrugada a un predio de Ingeniero Huergo, llevarse dos yeguas y, apenas horas después, faenarlas en una chacra de Mainqué.
Este miércoles, en una audiencia realizada en Villa Regina, el Ministerio Público Fiscal formuló cargos contra un segundo sospechoso por el delito de abigeato agravado por haber sido cometido mediante fuerza en las cosas. El juez aceptó la acusación y ordenó que permanezca en prisión preventiva durante cuatro meses mientras avanza la investigación.
Según la reconstrucción de los fiscales, el hecho ocurrió durante la madrugada del viernes pasado en una vivienda ubicada en el barrio Ceferino de Ingeniero Huergo. Los acusados habrían llegado al lugar con un objetivo claro: llevarse los animales. Para concretar el golpe rompieron el cerramiento perimetral, cortaron y derribaron parte del alambrado de seguridad e ingresaron al establecimiento.
Una vez dentro, se apoderaron de dos yeguas pertenecientes a los damnificados. Una de pelaje gateado con una pata blanca y otra alazana con dos patas blancas. Ninguna de las dos tenía marca ni identificación visible. Tras sacar los animales del predio, desaparecieron en la oscuridad de la noche.
Pero la fuga duró poco. Al día siguiente, los investigadores encontraron los restos de los animales ya faenados en una chacra de Mainqué. El hallazgo permitió avanzar rápidamente sobre los sospechosos y derivó en la detención del primer imputado.
La situación se agravó aún más cuando, según relató el fiscal durante la audiencia, el hombre detenido habría reaccionado de manera violenta frente al procedimiento policial. De acuerdo con la acusación, amenazó a los efectivos con un arma de fuego, una conducta que para la Fiscalía demuestra un claro riesgo de entorpecimiento de la investigación.
La defensa intentó evitar que el acusado quedara detenido y propuso medidas alternativas, entre ellas la colocación de una tobillera electrónica y presentaciones periódicas en una comisaría. Sin embargo, el planteo no prosperó. Tras escuchar a ambas partes, el juez de Garantías dio por formulados los cargos, habilitó la investigación penal preparatoria por cuatro meses y ordenó la prisión preventiva del imputado por el mismo plazo.