Con los primeros testimonios y fuertes acusaciones de la Fiscalía, comenzó ayer en Viedma el juicio oral contra dos agentes del Servicio Penitenciario de Río Negro acusados de haber golpeado y sometido a vejaciones a un interno del Complejo de Ejecución Penal N° 1. Según la acusación, la víctima fue atacada a golpes de puño y patadas durante un procedimiento de desinfección y luego volvió a ser agredida con gas pimienta en el sector de aislamiento.
En su alegato de apertura, la fiscal Paula Rodríguez Frandsen sostuvo que durante el debate buscará demostrar que ambos penitenciarios actuaron como coautores del delito de vejaciones. "Una condena no priva a ninguna persona de sus derechos humanos y un uniforme no otorga a nadie derechos sobre otros", afirmó al presentar la teoría del caso ante el Tribunal.
De acuerdo con la investigación, el hecho ocurrió el 5 de septiembre del año pasado cuando se realizaban tareas de fumigación en el sector de celdas. La Fiscalía sostiene que los agentes ingresaron a la celda del interno, le propinaron golpes de puño y patadas en el rostro y las costillas y, posteriormente, lo trasladaron al área de aislamiento, donde le habrían arrojado gas pimienta antes de volver a golpearlo, provocándole distintas lesiones.
Para respaldar esa acusación, durante el juicio declararán la propia víctima, compañeros de pabellón, agentes penitenciarios, funcionarios judiciales, una enfermera del Servicio Penitenciario y una médica del Cuerpo de Investigación Forense. Según adelantó la Fiscalía, esos testimonios y las pericias permitirán reconstruir cómo ocurrieron los hechos y acreditar la participación de los dos imputados.
La defensa, en cambio, sostuvo una versión completamente distinta. Uno de los defensores oficiales anticipó que solicitará la absolución de su asistido y adhirió al planteo de la defensa del otro agente, que aseguró que el interno se encontraba alterado, desobedeció las órdenes impartidas y ejerció violencia física, por lo que el personal penitenciario solo aplicó la fuerza mínima indispensable para reducirlo y controlar la situación.
Durante la primera jornada declararon nueve testigos, entre ellos tres internos que presenciaron el procedimiento, el fumigador convocado para realizar la desinfección, tres agentes penitenciarios y dos funcionarios judiciales que participaron en las ruedas de reconocimiento efectuadas durante la investigación. El debate continuará este martes con nuevos testimonios y los alegatos de clausura, instancia en la que las partes intentarán convencer al Tribunal sobre la responsabilidad o la inocencia de los acusados.