La investigación por el sabotaje a las líneas eléctricas del EPEN en el norte neuquino llegó a su cierre judicial con nuevas resoluciones que terminaron de definir la situación de todos los imputados. En una audiencia realizada en Chos Malal, la Justicia avaló una condena condicional y una nueva suspensión de juicio a prueba (SJP), completando así el cuadro procesal del caso.
El Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal Natalia Rivera, logró que dos de los acusados resolvieran su situación: Claudio Correa aceptó una pena de prisión en suspenso, mientras que L.A.M accedió a una probation que deberá cumplir durante un año, bajo reglas de conducta.
Estas decisiones se suman a las ya adoptadas previamente. En julio del año pasado, Gustavo Parnesari había sido condenado a 18 meses de prisión condicional, mientras que M.N.L también había accedido a una SJP. De esta manera, los cuatro imputados por el sabotaje ya tienen su situación judicial definida.
En el caso de L.A.M, la suspensión de juicio a prueba contempla condiciones como no cometer nuevos delitos, fijar domicilio, someterse a controles y abstenerse de consumir alcohol y drogas. Además, se acordó una reparación económica de 50 mil pesos, aceptada por la fiscalía, aunque con la oposición de la querella.
Por su parte, M.N.L deberá cumplir una probation de un año que incluye el pago de 150 mil pesos en favor de los Bomberos Voluntarios de Chos Malal, en tres cuotas.
A pesar del cierre en el ámbito penal, el conflicto podría continuar en la Justicia civil. El abogado del EPEN, que actuó como querellante, adelantó que el organismo avanzará con un reclamo por los daños ocasionados durante los sabotajes.
La audiencia fue dirigida por la jueza de garantías Bibiana Ojeda, quien avaló tanto la condena de Correa como las condiciones fijadas para la probation de L.A.M.
Los sabotajes que dejaron sin luz al norte neuquino
Los hechos investigados ocurrieron el 20 de febrero y el 5 de marzo de 2025 en Chos Malal y zonas cercanas, bajo la supervisión del fiscal jefe Fernando Fuentes y con intervención del fiscal Víctor Salgado.
El primero de los ataques se registró por la noche sobre una línea de 33 kV, donde tres de los imputados arrojaron una cadena de unos 13 metros con un alternador en uno de sus extremos. La maniobra, coordinada y con roles definidos, provocó un corte de energía que afectó a gran parte de la zona norte, incluyendo El Alamito, Tricao Malal y todo el departamento Minas.
Para concretar ese hecho, contaron con la colaboración de un cuarto implicado, quien aportó herramientas para preparar el elemento utilizado en el sabotaje.
El segundo episodio ocurrió minutos después sobre una línea de 132 kV, camino a Aguada Chacaico. Allí repitieron la maniobra, esta vez utilizando una cadena con una soga que les permitió ejecutar el ataque sin exponerse al riesgo eléctrico.
El impacto fue aún mayor: el sabotaje provocó un apagón total en el norte neuquino, cuyo restablecimiento demandó cerca de 18 horas.
Calificación y cierre del caso
Los acusados fueron imputados por daño calificado en concurso ideal con sabotaje de línea eléctrica, en calidad de coautores y partícipe necesario, según cada caso. También se incluyó la figura de encubrimiento para uno de los implicados en el segundo hecho.
Con las últimas resoluciones judiciales, el expediente quedó formalmente cerrado en el fuero penal, aunque con la posibilidad de nuevas acciones en el ámbito civil por parte del EPEN.
El caso, que generó fuerte impacto por la magnitud de los cortes de energía, concluye así sin condenas de cumplimiento efectivo, pero con responsabilidades penales establecidas para todos los involucrados.