La búsqueda de Julio César Parada, el policía que presta servicios en la Comisaría 33° de Allen terminó con final feliz en General Roca. El efectivo policial de 32 años, cuyo paradero se desconocía desde la mañana del miércoles, regresó por sus propios medios a su vivienda y se encuentra en buen estado de salud.
El agente volvió durante la noche a su casa, ubicada sobre la calle Tres Arroyos. Ante las autoridades, explicó que había salido a realizar una caminata por la zona norte de la ciudad. Tras confirmar su aparición, la Fiscalía interviniente dejó sin efecto el protocolo de búsqueda de paradero que se había activado horas antes.
La búsqueda comenzó luego de que su madre se presentara en la Comisaría 3° de Roca para denunciar que no tenía noticias de él. A partir de esa presentación, la Fiscalía de turno ordenó formalizar la denuncia y desplegar un operativo para establecer dónde se encontraba el uniformado.
En las tareas participaron efectivos de la Brigada de Investigaciones y personal de distintas unidades policiales de la región.
El nombre de Parada también había cobrado notoriedad en noviembre de 2025, cuando intervino en dos emergencias médicas y ayudó a salvar a dos bebés que atravesaban dificultades respiratorias. En el primer caso, un niño de un año y dos meses se estaba asfixiando en su casa. Durante el traslado al hospital, el entonces realizó maniobras de reanimación hasta que el pequeño recuperó la respiración.
Tiempo después, una mujer llegó a la comisaría con su beba, que no respiraba. Parada volvió a intervenir y le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y a salvarlo.