El destinatario de un paquete acusado de apuñalar a un repartidor de Mercado Libre durante una discusión en pleno centro de Cipolletti se presentó voluntariamente en la Fiscalía, acompañado por un abogado, y quedó en libertad después de fijar domicilio y ponerse a disposición de la Justicia. Mientras tanto, el trabajador continúa internado en una clínica de Neuquén, estable y con evolución favorable, aunque todavía no está en condiciones de declarar.
El atacante había sido identificado por la Policía luego del ataque ocurrido el sábado en Alem al 400. Después de la agresión se había retirado del lugar y los investigadores de la Comisaría 32ª y del Cuerpo de Investigación Judicial comenzaron a relevar cámaras de seguridad y otros elementos para establecer con precisión qué había ocurrido y avanzar sobre su identidad.
Finalmente, antes de que la investigación derivara en una detención, el hombre decidió presentarse por sus propios medios ante la Fiscalía de Cipolletti casi 48 horas después del hecho. Lo hizo acompañado por un abogado y quedó formalmente a disposición de la Justicia. Tras fijar domicilio, recuperó la libertad mientras continúa abierta la causa.
Ahora, el expediente tiene un dato que puede resultar determinante: la víctima todavía no pudo brindar su versión de los hechos. El repartidor permanece internado en Neuquén y, según fuentes policiales y judiciales, su estado es estable y su vida no correría peligro. Sin embargo, las heridas sufridas todavía le impiden declarar ante los investigadores.
Precisamente por eso, las próximas horas pueden ser importantes para la causa. La Fiscalía necesita escuchar al trabajador para completar la reconstrucción de la pelea y establecer con mayor precisión cómo se produjo la agresión. Además, la gravedad de la lesión será uno de los elementos que tendrá incidencia en la calificación legal del hecho y en la eventual imputación. La audiencia de formulación podría realizarse durante esta semana, una vez que el repartidor pueda declarar.
¿Qué pasó el sábado?
En paralelo, la investigación busca terminar de reconstruir qué pasó aquel sábado en Alem al 400. La hipótesis policial sostiene que todo comenzó por una discusión vinculada con la entrega de un paquete de Mercado Libre y que el hombre que estaba en el domicilio se negó a recibirlo, argumentando que el envío no era para él. La discusión fue subiendo de tono hasta que el trabajador recibió una profunda herida de arma blanca en el abdomen.
Y hay una precisión que las autoridades consideran importante: el episodio no fue un robo. El jefe de la Comisaría 32ª, Leonardo Barra, explicó que no existió un ataque contra la propiedad y que la agresión se produjo como consecuencia de la discusión. Las cámaras de seguridad y los posibles testigos seguirán siendo piezas importantes para terminar de establecer qué ocurrió antes y durante el momento en que el repartidor fue herido.