Una madrugada de tiros terminó con un joven detenido y un fusil calibre 7,6 milímetros secuestrado en Cipolletti. El violento episodio ocurrió sobre calle Formosa, donde dos hombres llegaron en una motocicleta y dispararon al menos tres veces contra el portón de una vivienda antes de escapar a toda velocidad.
El ataque ocurrió el domingo a la madrugada, cerca de las 00:40. Policías de la Comisaría 32ª que patrullaban la zona escucharon las detonaciones y rápidamente iniciaron una persecución. Los sospechosos se separaron durante la huida: uno escapó corriendo y el conductor siguió en la moto hasta que fue interceptado sobre calle Mengelle al 2000.
Cuando finalmente lo atraparon, los efectivos encontraron en su poder un fusil calibre 7,6 milímetros de uso civil condicional, que llevaba sin la autorización correspondiente. La Fiscalía presentó cargos por daño, resistencia a la autoridad y tenencia ilegal de arma de fuego, aunque todavía resta determinar mediante pericias si el arma secuestrada estaba en condiciones de efectuar disparos.
El caso tiene además otro dato que llamó la atención de los investigadores. En el lugar donde ocurrió la balacera fueron encontradas vainas de escopeta calibre 12/70, por lo que la Fiscalía sostuvo que el arma secuestrada durante la persecución no necesariamente sería la utilizada para atacar la vivienda.
La acusación se apoyó en las actas policiales, los primeros peritajes realizados por Criminalística y testimonios que dan cuenta de un conflicto previo entre las familias involucradas. El defensor oficial Horacio Briges Doyhenard no cuestionó la formulación de cargos ni las medidas cautelares, aunque planteó que el fusil secuestrado no habría sido utilizado durante el ataque.
Aunque el joven no tiene antecedentes penales computables, la Fiscalía consideró que existe riesgo de que pueda entorpecer la investigación y pidió prisión preventiva. La jueza de Garantías Rita Lucía hizo lugar al planteo y dispuso siete días de prisión preventiva o hasta que se coloque un dispositivo de rastreo satelital. Después deberá cumplir una prohibición de acercamiento de al menos 500 metros de la víctima y su vivienda, además de tener prohibido cualquier contacto.
La Justicia también habilitó una investigación penal preparatoria de cuatro meses para avanzar con las pruebas y determinar qué ocurrió durante la balacera. Mientras se busca al segundo involucrado y se intenta establecer qué arma fue utilizada para disparar contra la casa, el violento episodio volvió a poner bajo la lupa los conflictos armados y la circulación de armas en las calles de Cipolletti.