La madrugada del domingo terminó a los tiros en el barrio Quito de Cipolletti. Dos hombres llegaron en una motocicleta y, según la investigación policial, abrieron fuego contra una vivienda. El estruendo generó alarma entre los vecinos y rápidamente se desplegó un operativo que terminó con un detenido y un importante secuestro.
El ataque ocurrió alrededor de la 1, cuando efectivos del COER, la Comisaría 32 y otras unidades especiales realizaban tareas preventivas en el sector de Mengelle al fondo. Tras recibir el aviso sobre los disparos, el grupo especial intervino y logró detener a un hombre mayor de edad que intentaba escapar a bordo de una motocicleta.
El dato que elevó todavía más la preocupación fue el arma que llevaba el sospechoso: un fusil calibre 7.62, considerado un arma de guerra por su poder de fuego. Mientras el hombre era reducido, su acompañante logró meterse en el barrio y escapar, por lo que ahora los investigadores trabajan para identificarlo y encontrarlo.
Minutos después, los efectivos localizaron la vivienda atacada. El portón presentaba múltiples marcas de proyectiles y el Gabinete de Criminalística realizó las primeras pericias en el lugar. También fueron secuestrados cartuchos calibre 12/70, compatibles con una escopeta, por lo que los investigadores buscan determinar con precisión qué armas fueron utilizadas durante el ataque.
La cantidad de agujeros que quedó en el portón llamó especialmente la atención, aunque desde la Policía aclararon que no necesariamente significa que se hayan realizado decenas de disparos. En el caso de una escopeta, los perdigones se dispersan al salir y una sola detonación puede generar numerosos impactos. Hasta el momento tampoco se confirmó que las viviendas linderas hayan sido alcanzadas.
Mientras el detenido quedó a disposición de la Justicia, la búsqueda del segundo sospechoso continúa. La causa está bajo la órbita de la Fiscalía y personal de Investigaciones trabaja con el relevamiento de cámaras de seguridad para reconstruir el recorrido de los atacantes y establecer qué ocurrió antes, durante y después de la balacera.
El episodio volvió a poner al barrio Quito bajo la lupa por la sucesión de hechos violentos registrados en los últimos días. La Policía informó además que durante 2026 la Regional Quinta ya secuestró más de 80 armas de fuego en allanamientos y procedimientos, una cifra que supera la de los últimos tres años. El hallazgo de un fusil 7.62 en este ataque encendió todavía más las alarmas y mantiene a los investigadores detrás del hombre que logró escapar.