Una investigación por drogas terminó destapando una segunda causa mucho más grave: durante el allanamiento a una mujer de Catriel le secuestraron el teléfono y, al analizarlo, encontraron 169 videos y dos imágenes con material de abuso sexual infantil. Por ese hallazgo recibió una condena de seis meses y, sumada a una pena anterior por tenencia simple de estupefacientes, ahora deberá cumplir una pena única de tres años de prisión efectiva. Sin embargo, continuará en prisión domiciliaria, con una tobillera GPS, debido a las condiciones de salud consideradas por la Justicia Federal.
La historia comenzó el 22 de abril de 2023, cuando la Justicia Federal avanzó con un allanamiento en el domicilio de Paula Alejandra Clessi, de 34 años, en Catriel. La investigación apuntaba a determinar su vinculación con la tenencia y comercialización de drogas. Durante el procedimiento fueron encontradas sustancias y también se secuestró un teléfono celular que podía contener información relacionada con la pesquisa.
Pero el contenido del aparato terminó abriendo otra puerta judicial. El análisis permitió encontrar 169 videos y dos imágenes con material de abuso sexual infantil, correspondientes a víctimas menores de 13 años. Según los peritajes, los archivos estaban vinculados con enlaces de la plataforma Telegram.
A partir de ese descubrimiento se inició una segunda causa. Mientras la investigación original avanzaba por drogas en el ámbito de la Justicia Federal, el hallazgo del teléfono derivó en una intervención de la Justicia de Río Negro por la tenencia del material de abuso sexual infantil.
En la causa federal, Clessi terminó condenada por tenencia simple de estupefacientes a dos años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo. Esa sentencia fue dictada en abril de este año.
Después llegó la segunda condena. El 29 de julio, la Justicia provincial le impuso otros seis meses de prisión efectiva por la tenencia de material de abuso sexual infantil. En esa resolución también se mantuvo la modalidad de cumplimiento domiciliario, bajo control de un dispositivo electrónico. La jueza María Florencia Caruso Martín ordenó además comunicar la decisión al Juzgado Federal para que se realizara la correspondiente unificación de penas.
Así se llegó a la audiencia del viernes 18 de septiembre. Allí, el fiscal Federal Diego Paolini planteó que las dos condenas debían convertirse en una única pena de tres años de prisión efectiva. Para fundamentarlo tuvo en cuenta la gravedad del segundo hecho y los antecedentes penales de la mujer.
El planteo tuvo además el respaldo de la defensa. El abogado particular Ángelo Zamataro Amaranto adhirió al pedido del fiscal, tanto respecto del monto de la pena como de la modalidad de cumplimiento.
Finalmente, el juez de Cámara Subrogante Marcos Aguerrido aceptó el planteo y dictó la pena única de tres años de cumplimiento efectivo. Clessi seguirá en su domicilio, bajo monitoreo electrónico. El juez fundamentó esa decisión en las condiciones de salud mental y física señaladas en la causa y destacó que no se había registrado ningún incumplimiento ni una modificación de las circunstancias que habían permitido el arresto domiciliario.
Durante la audiencia, además, la mujer manifestó que quiere continuar cumpliendo la condena en la casa de su madre, quien se ocupa de cuidarla. También indicó que permanece bajo tratamiento psiquiátrico y farmacológico, con controles periódicos. En cuanto a su situación laboral, señaló que fabrica jabones de manera informal para venderlos.