La disputa judicial por la detención de Konstantin Rudnev sumó un documento de peso: el Cuerpo Médico Forense concluyó que el ciudadano ruso no reúne las condiciones físicas necesarias para permanecer en una cárcel. El dictamen, fechado el 8 de octubre, describe un cuadro de salud complejo y vuelve a poner bajo la lupa la posibilidad de que el imputado regrese a una unidad penitenciaria.
La evaluación se realizó el 1 de octubre en el domicilio de San Vicente, provincia de Buenos Aires, donde Rudnev cumple arresto domiciliario. Los peritos oficiales lo examinaron personalmente y analizaron sus antecedentes clínicos, con participación de médicos designados por las partes. La conclusión fue contundente: al momento de la revisión, no estaba físicamente en condiciones de permanecer alojado en un establecimiento penitenciario.
El informe describe severas dificultades para caminar, pérdida de fuerza muscular, trastornos de movilidad y un cuadro neurológico que requiere estudios complementarios. También registra hipertensión, afecciones respiratorias y problemas en la columna y los nervios periféricos. Los especialistas advirtieron, además, sobre un posible compromiso cardiorrespiratorio que todavía debe ser estudiado.
A ese panorama se suman tres intervenciones quirúrgicas realizadas durante 2026, el 26 de mayo, el 7 de julio y el 15 de septiembre, vinculadas a una hernia inguinal y complicaciones posteriores. Los antecedentes médicos consignan períodos de reposo y dificultades para realizar traslados, factores que alimentaron la controversia entre la defensa y la Fiscalía sobre las condiciones de detención.
Rudnev permaneció alojado en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal, en Rawson, hasta que el 23 de abril un tribunal de revisión de General Roca le concedió el arresto domiciliario con monitoreo electrónico. Sin embargo, el 4 de junio la Cámara Federal de Casación Penal hizo lugar a un recurso fiscal y revocó ese beneficio. La situación sanitaria motivó nuevas evaluaciones mientras continuaba la disputa por su posible regreso a prisión.
La defensa, encabezada por Martín Sarubbi, sostiene que el estado de salud del imputado debe ser considerado al evaluar las condiciones de detención. Su esposa, Tamara Rudneva, también cuestionó la actuación de la Fiscalía y aseguró que su marido no habría recibido los tratamientos necesarios durante su permanencia en Rawson. Esas afirmaciones corresponden a la familia y no deben confundirse con las conclusiones del informe forense.
Ahora, la Justicia Federal deberá valorar el dictamen junto con los argumentos de las partes para resolver cómo continúa la detención de Rudnev, imputado por presunta trata de personas en Bariloche. El informe no define su responsabilidad penal, pero incorpora una conclusión médica oficial que puede resultar determinante en la discusión sobre su alojamiento penitenciario.