Dos policías fueron atacados en medio de una persecución por las calles de Catriel. Los uniformados intentaban identificar a unas personas vinculadas con un el robo de ruedas de auxilio. Lo que comenzó como un procedimiento para esclarecer esos hechos terminó con uno de los efectivos con graves lesiones en el rostro. Ahora, la Justicia busca establecer quiénes participaron del ataque y qué relación tenían los involucrados con los robos que se investigaban.
El episodio tuvo su origen en una sospecha que puso a los uniformados detrás de un vehículo. Minutos antes, la Policía recibió una alerta sobre dos hombres que intentaban abrir autos en las inmediaciones de un lugar donde funcionaba un circo. Durante el patrullaje, los efectivos observaron un Fiat Palio con tres ocupantes que trasladaban dos neumáticos y decidieron identificarlos porque la situación les resultó llamativa.
Pero el procedimiento no terminó con una identificación de rutina. Cuando los policías intentaron detener la marcha del vehículo, el conductor escapó y desató una persecución por distintas calles de Catriel. El Palio circuló incluso a contramano, mientras los efectivos intentaban alcanzarlo. La fuga terminó en un sector de la avenida San Martín.
Fue entonces cuando la situación se volvió mucho más violenta. Los policías intentaron controlar a los sospechosos y otras personas intervinieron, lo que derivó en una agresión contra los uniformados. En medio del ataque, un policía sufrió un fuerte golpe en el rostro que le provocó daños dentales y la fractura del maxilar.
En medio de la golpiza, la acompañante en el patrullero, realizó disparos intimidatorios con el objetivo de frenar la agresión y resguardar la integridad física de su compañero. Este accionar también forma parte de las circunstancias que deberán esclarecerse durante la investigación. Mientras se intenta determinar cómo se desencadenó la agresión, el episodio abrió una investigación judicial por los hechos sufridos por los policías.