Carlos David “El Peque” Peña, de 24 años, fue condenado a ocho años de prisión por el asesinato de Bruno Joaquín Antical Hermosilla, el adolescente de 17 años que murió tras recibir un golpe en la cabeza en el barrio Costa Sur de Cipolletti. El acusado reconoció su responsabilidad en un juicio abreviado realizado este lunes en el Foro Penal de la ciudad.
La audiencia terminó con momentos de extrema tensión. Cuando se conoció la pena acordada, la madre de Bruno no pudo contener la bronca y se abalanzó contra el condenado. “Asesino, ¿quién me devuelve a mi hijo ahora?”, gritó, mientras policías y familiares intervenían para impedir que lo alcanzara. La mujer se retiró entre lágrimas y en medio de una profunda crisis emocional.
El crimen ocurrió el 8 de septiembre de 2025, cerca de las 5 de la madrugada. Según la investigación del fiscal Martín Pezzetta, Peña aguardó a la víctima y, junto con otra persona que no fue identificada, la interceptó en la calle. Después de una discusión, le asestó un golpe en la cabeza con un elemento contundente, posiblemente una piedra. El impacto le provocó un traumatismo craneoencefálico y la muerte inmediata. Luego, los agresores escaparon y se deshicieron del objeto utilizado.
La investigación estableció que entre ambos existía un conflicto previo. Según una de las hipótesis, los jóvenes habían participado en el robo de una moto que luego apareció en la casa de Peña. El acusado le recriminaba a Antical que el vehículo hubiera sido encontrado allí. También se conocía que tenían relación por el consumo de drogas. Para sostener la acusación, la Fiscalía presentó nueve testimonios, registros de cámaras de seguridad y otras pruebas reunidas durante la investigación.
El defensor oficial Rodrigo Martínez aceptó la acusación, la calificación legal y la pena acordada. Señaló que Peña no tenía antecedentes penales computables. El tribunal, presidido por Guillermo Baquero Lazcano, dispuso que la sentencia quedara firme de inmediato, luego de que las partes renunciaran a los plazos procesales.
La fuga que indignó a Cipolletti
Peña había sido imputado por homicidio simple el 11 de septiembre de 2025 y quedó detenido con prisión preventiva. Sin embargo, en noviembre de ese año protagonizó una fuga junto con otro interno de la Comisaría 4ª, ubicada en el centro de Cipolletti. Su escape desató la indignación de la familia de Bruno, que encabezó marchas junto con amigos y vecinos para reclamar que lo encontraran. En una de esas jornadas, el padre del adolescente lanzó una dura advertencia: “Que lo agarre la Policía porque si lo encuentro lo carneo”.
La búsqueda terminó en abril de 2026, cuando un importante operativo permitió localizarlo en una chacra de la región. Participaron efectivos de la Comisaría 26 de Fernández Oro, de la Unidad 4ª, personal del Ministerio Público Fiscal y grupos especiales como la BMA y el COER. Tras varios meses prófugo, Peña volvió a quedar a disposición de la Justicia. Ahora, con la condena a ocho años de prisión, se cerró el proceso abreviado por el crimen que conmocionó a Costa Sur.