Un conductor que circulaba en un Ford Fiesta registró 2,49 gramos de alcohol por litro de sangre durante un control policial sobre la Ruta Nacional 22, en Cipolletti. La cifra encabezó las cinco alcoholemias positivas detectadas el domingo por la mañana, cuando la Policía controló 298 vehículos en dirección a Neuquén. En Río Negro rige la Ley de Alcohol Cero: cualquier presencia de alcohol por encima de cero constituye una infracción.
El operativo se desplegó entre las 5.30 y las 9.30, a la altura del kilómetro 1265,5 de la ruta, en uno de los corredores viales que conectan Cipolletti con Neuquén. Durante cuatro horas, los efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial realizaron controles selectivos e identificación de personas. Entre los vehículos inspeccionados aparecieron cinco conductores que habían consumido alcohol antes de ponerse al volante.
Pero hubo un resultado que sobresalió por encima del resto. El conductor de un Ford Fiesta registró 2,49 gramos de alcohol por litro de sangre, una graduación extremadamente elevada para alguien que estaba al mando de un vehículo. No fue el único caso que llamó la atención: quien conducía un Peugeot 208 marcó 1,10 g/l, mientras que las otras tres pruebas positivas rondaron los 0,25 g/l.
La diferencia entre esos registros no cambia lo esencial. En Río Negro, la normativa de Alcohol Cero no establece un margen permitido para conducir después de beber. Por eso, los cinco resultados positivos quedaron alcanzados por la prohibición vigente, incluso aquellos que presentaron valores considerablemente inferiores a los del Ford Fiesta.
Además, el procedimiento terminó con cinco actas de infracción y la retención preventiva de un vehículo. Las pruebas se realizaron mediante alómetros, dispositivos utilizados para detectar alcohol en el aire espirado, y las actuaciones fueron remitidas a los organismos de contralor para continuar con los trámites correspondientes. El parte policial no especificó si la retención del vehículo estuvo vinculada con alguno de los casos positivos.
Los números también permiten dimensionar lo ocurrido durante la mañana: de los 298 vehículos fiscalizados, cinco arrojaron resultados positivos. Aunque representan una proporción reducida del total controlado, detrás de cada registro hay una conducta prohibida por la legislación provincial. Y el caso de los 2,49 g/l expone el nivel de riesgo que puede implicar salir a la ruta después de consumir alcohol.