El comerciante de 69 años que fue baleado en el cuello durante un violento intento de robo en Cipolletti continúa internado en estado grave y con pronóstico reservado. El hombre permanece bajo estricta observación médica mientras el equipo de especialistas evalúa el momento adecuado para intervenirlo quirúrgicamente y retirar el proyectil que aún permanece alojado en su cuerpo.
La incertidumbre domina el entorno de la víctima. Si bien logró llegar con vida al hospital después de recibir un disparo en una de las zonas más delicadas del cuerpo, los profesionales decidieron mantenerlo internado en terapia intensiva debido a la complejidad de las heridas y a los riesgos que implica la extracción de la bala.
El violento episodio ocurrió cuando el comerciante fue sorprendido por delincuentes durante un intento de robo. En medio de la desesperación, uno de los atacantes abrió fuego y el disparo impactó directamente en su cuello, dejándolo gravemente herido. La secuencia desató una frenética carrera contrarreloj para asistirlo y trasladarlo de urgencia al centro de salud, donde continúa luchando por recuperarse.
Mientras los médicos concentran todos sus esfuerzos en estabilizar al paciente y definir cuándo podrá ser sometido a la intervención quirúrgica, los investigadores avanzan para reconstruir cada segundo del ataque. Las cámaras de seguridad de la zona, junto con distintos testimonios y otras pruebas incorporadas al expediente, son analizadas con la expectativa de identificar a los responsables, que lograron escapar tras concretar la agresión.
En paralelo, la investigación busca establecer con precisión cómo actuaron los delincuentes y qué desencadenó el disparo. Los pesquisas intentan determinar si el comerciante ofreció algún tipo de resistencia o si los atacantes actuaron con una violencia extrema desde el primer momento, una hipótesis que cobra fuerza por la brutalidad con la que se desarrolló el hecho.
Por estas horas, todas las miradas están puestas en la evolución del comerciante. Su estado sigue siendo crítico y el pronóstico permanece reservado, mientras familiares aguardan con angustia una mejora que permita avanzar con la cirugía para retirar el proyectil. Al mismo tiempo, la Policía intensifica la búsqueda de los autores de un ataque.