Antes de que pudieran desaparecer con el botín, dos hombres fueron detenidos en pleno centro de Bariloche luego de haber ingresado a robar a una vivienda mientras su propietaria no estaba. La secuencia tuvo un descenlace favorable a partir de la llegada de cuando la mujer quien regresó a su casa y al advertir algo extraño llamó al 911 RN Emergencias. Minutos después un delincuente chileno y uno argentino fueron detenidos con tres valijas cargadas como botín.
El golpe parecía perfectamente calculado. La dueña de la vivienda, una escribana de 65 años, había salido de su casa en pleno centro de Bariloche durante varias horas y todo indica que los delincuentes aprovecharon esa ausencia para entrar sin levantar sospechas. Sin embargo, el plan comenzó a desmoronarse cuando la propietaria volvió cerca de las 21 y advirtió que algo no estaba bien.
Los ruidos que provenían del interior fueron suficientes para entender que había intrusos y alejarse de inmediato para pedir ayuda.
Mientras tanto, los ladrones ya habían reunido una importante cantidad de objetos de valor. Para transportarlos utilizaron tres valijas que cargaron con las pertenencias sustraídas y emprendieron la fuga por las calles del centro de Bariloche.
La escena no pasó inadvertida: dos hombres caminando apurados con equipaje ajeno terminaron llamando la atención cuando intentaban alejarse del lugar.
Fue entonces cuando todo se precipitó. Al advertir la presencia policial, los sospechosos abandonaron las valijas en plena calle y corrieron en distintas direcciones con la intención de perderse en la noche.
La desesperación por escapar quedó reflejada en el camino que dejaron atrás, donde fueron descartando los elementos robados con la esperanza de ganar algunos segundos de ventaja.
La persecución terminó pocas cuadras después. Uno de los hombres fue reducido en la vía pública y el otro cayó tras intentar prolongar la fuga. Ambos, un chileno de 45 años y un argentino de 51, quedaron detenidos y a disposición de la Fiscalía, mientras los investigadores comenzaron a reconstruir cómo habían logrado ingresar a la vivienda y si los sospechosos tienen vinculación con otros hechos similares ocurridos en la ciudad.
Por su parte, la propietaria reconoció cada uno de los objetos recuperados como de su propiedad. El caso ahora quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades de los detenidos y avanzar con la investigación para establecer si actuaron solos o si detrás del fallido golpe había una organización con mayor logística.