El veredicto cayó este viernes en el Foro Penal de Cipolletti y cambió por completo la situación del acusado. Un tribunal colegiado lo declaró responsable por unanimidad de haber abusado sexualmente de una niña que estaba bajo su cuidado, en un caso que ahora avanza hacia la definición de la pena.
La víctima es la nieta de su pareja y los hechos investigados se conocieron en julio de 2025, cuando la madre de la niña realizó la denuncia después de enterarse de los ataques que habría sufrido durante una pijamada en la vivienda del imputado.
Durante el juicio, el relato de la niña en Cámara Gesell fue una de las pruebas centrales para acreditar los hechos. La Justicia finalmente encontró al hombre responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual simple, ambos agravados por la guarda.
Con el veredicto condenatorio, la Fiscalía consideró que el escenario había cambiado. El fiscal jefe Santiago Márquez Gauna pidió la prisión preventiva al advertir que la declaración de culpabilidad incrementa el riesgo de fuga, especialmente porque se aproxima una pena que será de cumplimiento efectivo.
La defensa particular intentó evitar el encarcelamiento y planteó como argumento que el acusado debía hacerse cargo de sus animales. Pero el tribunal rechazó esa posibilidad y dispuso la prisión preventiva, aunque bajo una modalidad domiciliaria.
Así, el hombre permanecerá detenido en su vivienda, con tobillera electrónica, tendrá una restricción de circulación de 70 metros alrededor de su domicilio y deberá presentarse una vez por semana en la comisaría más cercana. Las medidas se mantendrán hasta que la sentencia quede firme. Ahora resta conocer el monto de la condena. En los próximos días se fijará la audiencia de cesura, donde Fiscalía y defensa discutirán la pena concreta. El mínimo legal previsto para los delitos por los que fue declarado responsable es de seis años de prisión efectiva.