Una frenética persecución por las calles de Cipolletti terminó con dos menores demorados, el secuestro de una moto Bajaj Dominar que había sido robada en Neuquén y el hallazgo de un revólver calibre 22 junto a una caja de municiones que los sospechosos habrían intentado descartar durante la fuga.
La caída del rodado puso fin a una escapatoria que había comenzado minutos antes y se extendió varias cuadras, cuando ignoraron la voz de alto de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) Policía.
Todo comenzó en la intersección de Circunvalación y Río Negro. Allí, efectivos de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) intentaron identificar a una pareja que circulaba en una Bajaj Dominar 400cc. Lejos de detenerse, el adolescente que conducía aceleró a fondo y comenzó una peligrosa huida por distintas calles de la ciudad, obligando a los policías a iniciar una persecución.
La carrera terminó de golpe en la esquina de Newbery y Chimpay. El conductor perdió el control de la potente moto, derrapó y ambos ocupantes salieron despedidos. El joven fue reducido en el lugar, mientras que la menor que viajaba como acompañante aprovechó la confusión para escapar corriendo entre las viviendas del sector.
Sin embargo, la fuga duró apenas unos minutos. Tras un rápido despliegue, los efectivos lograron interceptarla en la esquina de Cordero y Primeros Pobladores, donde también quedó demorada.
Con la situación controlada, comenzaron las sorpresas. Durante la requisa al conductor, los policías encontraron una caja de municiones entre sus prendas. Además, al rastrillar el recorrido de la persecución y el lugar donde había caído la moto, apareció un revólver calibre 22 que, de acuerdo con las primeras hipótesis, había sido arrojado por los menores en un desesperado intento por deshacerse del arma antes de ser capturados.
La investigación sumó otro dato clave cuando los efectivos verificaron la moto. La Bajaj Dominar 400cc. tenía un pedido de secuestro vigente por un robo denunciado el 31 de mayo de 2026 en jurisdicción de la Comisaría 16° del barrio San Lorenzo, en la ciudad de Neuquén.
Mientras el Gabinete de Criminalística trabajó sobre el arma, las municiones y el rodado para levantar rastros y reunir pruebas, la Justicia avanzará ahora para determinar la responsabilidad de ambos menores y establecer si el revólver secuestrado estuvo involucrado en otros hechos delictivos.