Cuatro delincuentes continúan prófugos por el brutal crimen de Elías Miguel, el comerciante dueño de la distribuidora Maranatha asesinado durante una violenta entradera en San Carlos de Bariloche. Aunque ya hay dos detenidos e imputados por el homicidio, Franco Alí González y Juan Antonio Bonnefoi , la investigación avanzó sobre una banda mucho más amplia y ahora la Justicia concentra la búsqueda en otros cuatro sospechosos que habrían participado directamente del golpe comando que terminó con la muerte del comerciante.
Cómo sigue la causa por el crimen del comerciante en Bariloche
A casi dos semanas del sangriento asalto que conmocionó a Bariloche, la causa sigue revelando detalles escalofriantes sobre cómo actuó el grupo que irrumpió en la casa de Miguel la noche del 17 de mayo. Según la reconstrucción que maneja la fiscalía, los delincuentes llegaron preparados para ejecutar un robo violento y no improvisaron ningún movimiento.
De acuerdo con la investigación, los asaltantes ingresaron por el sector del lavadero ubicado sobre calle Rivadavia. Allí, en una maniobra que demuestra planificación previa, giraron las cámaras de seguridad con una escoba para evitar quedar registrados. Después rompieron el cerco perimetral y utilizaron un ariete para destrozar la puerta de acceso a la vivienda.
En ese momento comenzó la parte más dramática del ataque. Tres delincuentes ingresaron armados a la casa mientras un cuarto sospechoso permanecía afuera haciendo de campana. Dentro de la vivienda se produjo un feroz intercambio de disparos con el comerciante, que intentó defenderse del asalto. Elías Miguel recibió un balazo en el abdomen y fue trasladado de urgencia a un sanatorio, aunque murió pocos minutos después.
Además, la investigación sostiene que uno de los atacantes también resultó herido durante el tiroteo. Se trata de Franco Alí González, quien terminó detenido luego de presentarse en la guardia del Hospital Zonal con una grave lesión en el ojo derecho. El delincuente estaba prófugo de la Justicia de Chubut y quedó preso con prisión preventiva luego de la formulación de cargos. También fue capturado Juan Antonio Bonnefoi, un conocido ladrón local que tenía tobillera electrónica por un beneficio judicial. Ambos están acusados como coautores del homicidio en ocasión de robo agravado.
Sin embargo, el expediente judicial apunta a una estructura mucho más grande. Para los investigadores, hubo al menos seis personas involucradas en el golpe. Por eso, ahora la búsqueda se concentra en cuatro hombres que todavía permanecen prófugos y que habrían tenido distintos roles durante el ataque.
Entre ellos aparece el tercer delincuente que entró a la vivienda junto a Bonnefoi y González, el cuarto sospechoso que permaneció en el exterior haciendo tareas de vigilancia y, además, los conductores de dos vehículos que fueron utilizados para trasladar a la banda antes y después del crimen.
En paralelo, los investigadores realizaron allanamientos en distintos sectores del Alto de Bariloche y secuestraron elementos considerados clave para la causa. Uno de los procedimientos más importantes permitió hallar un automóvil escondido en un taller de chapa y pintura del barrio 2 de Abril. El vehículo coincide con las características del Renault Clio captado por cámaras de seguridad en inmediaciones de la escena del crimen.
Asimismo, las pericias también comenzaron a cerrar el círculo sobre los sospechosos. Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que las muestras de sangre encontradas en allanamientos realizados en el barrio Nahuel Hue presentan coincidencias genéticas con Franco Alí González, el delincuente que terminó herido durante el enfrentamiento armado con la víctima.