A un año del crimen que conmocionó a Bariloche, la Justicia resolvió que Emerson Marín continuará tras las rejas. El juez de Garantías César Lanfranchi extendió este jueves la prisión preventiva del policía acusado de asesinar de un disparo en el cuello a Estefanía Civardi, la joven de 22 años que murió durante la madrugada del 30 de julio de 2025. La causa ya transita sus últimos pasos de investigación y todo indica que el uniformado será juzgado por un jurado popular antes de fin de año.
La resolución llegó sin oposición de la defensa. Durante la audiencia, los fiscales Martín Lozada y Sofía Ocampo sostuvieron que no cambiaron las circunstancias que justificaron la detención del imputado desde el inicio de la causa. Para el Ministerio Público Fiscal, siguen vigentes tanto el riesgo de fuga como la posibilidad de que Marín entorpezca el proceso si recupera la libertad antes del juicio.
Uno de los principales argumentos de la Fiscalía apunta a la condición de policía del acusado. Los investigadores sostienen que todavía conserva vínculos laborales con algunos testigos y que podría influir sobre sus declaraciones para mejorar su situación judicial. Además, remarcaron que su conocimiento de los procedimientos policiales y de los controles de seguridad le daría mayores posibilidades de eludir una eventual búsqueda en caso de intentar escapar.
Pero los fiscales fueron todavía más allá. También recordaron que durante la investigación surgieron antecedentes de conductas compatibles con episodios de violencia de género y advirtieron que esa situación podría derivar en presiones sobre exparejas del imputado si fueran convocadas a declarar durante el juicio. Para la acusación, la gravedad del hecho y la posibilidad concreta de recibir una condena a prisión perpetua fortalecen la necesidad de mantener la medida cautelar.
Mientras tanto, la investigación ya ingresó en la recta final. Según se informó en la audiencia, sólo restan algunas medidas procesales que deberían completarse antes del 30 de agosto, fecha fijada para el cierre de la investigación penal preparatoria. Después llegará el control de acusación, previsto para la primera quincena de septiembre, instancia que abrirá definitivamente el camino hacia el juicio por jurados.
Ese debate oral promete convertirse en uno de los procesos judiciales más importantes del año en Río Negro. Allí se pondrán bajo la lupa las pericias balísticas, la distancia desde la que se efectuó el disparo, los mensajes intercambiados entre Marín y Estefanía Civardi antes del crimen y los antecedentes incorporados durante la investigación. La defensa, además, ya anticipó que solicitará nuevas medidas periciales para intentar reforzar su estrategia antes de enfrentar al jurado popular.