La investigación por el crimen de Ricardo Martín, el taxista jubilado de 73 años asesinado en Allen, dio un giro decisivo. En las últimas horas, la Justicia ordenó la detención de una mujer sospechada de haber participado directamente en el homicidio, un avance que llega apenas días después de que el principal acusado recuperara la libertad por falta de evidencias que lo vincularan con el hecho.
La captura fue el resultado de una intensa investigación encabezada por el Ministerio Público Fiscal, con la participación de la Unidad Operativa para la Investigación, trasladada desde Bariloche, la Brigada de Investigaciones y el Gabinete de Criminalística. El análisis de cámaras de seguridad, los allanamientos y las pericias sobre los elementos secuestrados permitieron reconstruir nuevas pistas y orientar la pesquisa hacia la ahora detenida.
El cambio de rumbo se produjo luego de que el juez de Garantías Julio José Martínez Vivot rechazara la formulación de cargos contra un joven detenido inicialmente por el caso. El magistrado entendió que las pruebas reunidas hasta ese momento no acreditaban que hubiera ingresado a la vivienda donde ocurrió el crimen.
La hipótesis de la fiscalía indicaba que el joven había llegado hasta la casa de Ricardo Martín junto a una mujer que mantenía una relación previa con la víctima. Sin embargo, la defensa logró demostrar que las imágenes de las cámaras solo lo ubicaban en las inmediaciones del domicilio, sin evidencia de que hubiera participado del ataque.
El cuerpo del taxista fue encontrado el 10 de julio por efectivos de la Comisaría Sexta, luego de que uno de sus hijos alertara que no podía comunicarse con él. La autopsia reveló la violencia extrema del crimen: Martín presentaba signos de estrangulamiento y múltiples traumatismos en la cabeza, lesiones que terminaron provocándole la muerte.
Para la fiscalía, el móvil habría sido un robo. Los investigadores creen que los autores ingresaron sin forzar los accesos y escaparon con un teléfono celular, una billetera y las llaves de dos vehículos pertenecientes al jubilado. Durante la investigación también se secuestraron prendas con presuntos rastros de sangre y un automóvil, elementos que continúan siendo analizados por los peritos.
La mujer permanecerá detenida hasta la audiencia de formulación de cargos prevista para este jueves. Ese será el momento en que la fiscalía expondrá las nuevas pruebas reunidas y buscará demostrar que tuvo una participación directa en uno de los crímenes que más conmoción generó en Allen durante las últimas semanas.
El caso
Ricardo Martín, era un taxista jubilado de 73 años muy conocido en Allen, que fue hallado muerto en su vivienda durante la tarde-noche del viernes 10 de julio. Su cuerpo yacía en medio de un charco de sangre y, como todas las puertas de la casa estaban cerradas, la Policía debió forzar uno de los accesos para ingresar al inmueble. La investigación determinó luego que la víctima había sido asesinada con extrema violencia.
La última vez que Martín fue visto con vida fue el martes anterior, cuando una de sus hijas lo visitó durante el partido de la Selección Argentina en el Mundial. Ese lapso de varios días se convirtió en una de las principales líneas de investigación para reconstruir sus últimos movimientos y determinar quiénes estuvieron con él antes del crimen.