Una denuncia anónima al 0800-333-4124 terminó abriendo durante dos meses una investigación de la División Toxicomanía de Roca que desembocó en un allanamiento en Barrio Nuevo, donde fueron encontrados envoltorios de cocaína y marihuana fraccionados para la venta y otros elementos vinculados a la causa. Dos adultos quedaron imputados por una infracción a la Ley de Estupefacientes y el procedimiento terminó con la desarticulación de un kiosco narco.
La historia comenzó lejos del despliegue policial de la tarde del allanamiento. Primero hubo un llamado. Una información aportada de manera anónima llegó a la línea gratuita y confidencial utilizada para denunciar posibles lugares de comercialización de estupefacientes.
Desde allí, los investigadores de Toxicomanía comenzaron a seguir una pista que, durante aproximadamente dos meses, fue tomando forma.
Después de ese período de tareas investigativas llegó la orden para avanzar sobre una vivienda de calle Defensa, en Barrio Nuevo, en el norte de la ciudad. El procedimiento se realizó entre las 16 y las 20 y contó con la intervención del grupo especial COER para el ingreso al inmueble. La medida permitió encontrar cocaína y marihuana ya fraccionadas, además de otros elementos que quedaron incorporados a la investigación judicial.
En ese punto aparece la intervención del fiscal Sebastián Gallardo, de la Unidad Fiscal de General Roca, quien estuvo al frente de la investigación que permitió llegar hasta el domicilio. Con las pruebas reunidas durante las semanas anteriores, la causa avanzó hasta el allanamiento y dejó a dos personas adultas imputadas por infracción a la Ley 23.737.
Pero la droga no fue lo único que apareció dentro de la vivienda. También fueron secuestradas una pistola de aire comprimido de color negro, tipo réplica de un arma de fuego, y tres municiones calibre 9 mm. Estos elementos quedaron bajo intervención del Ministerio Público Fiscal de Río Negro.