Un delincuente que acababa de desvalijar un departamento en Roca fue detenido tras un intenso operativo policial que se desplegó en cuestión de minutos. Había escapado en un auto gris luego de abandonar el televisor que acababa de robar, pero la Policía logró interceptarlo. La sorpresa llegó durante el procedimiento: llevaba una tobillera electrónica por una condena anterior. Como si eso fuera poco, familiares del hombre atacaron a golpes a los efectivos que intentaban detenerlo.
Todo comenzó cerca de las 19.15 en un complejo de departamentos de calle Jujuy. Una vecina observó una escena que le llamó la atención: un hombre salía de una vivienda con un televisor en los brazos. Al advertir que había sido descubierto, el ladrón arrojó el electrodoméstico en un baldío lindero y corrió hasta un automóvil gris que lo esperaba para escapar.
Sin perder tiempo, la mujer llamó al 911 RN Emergencias y describió el vehículo. Ese dato resultó clave. La información fue distribuida de inmediato a todos los patrulleros que recorrían la ciudad y uno de los móviles encontró un automóvil con las mismas características circulando por otro sector de General Roca.
Lejos de entregarse, el conductor aceleró la marcha e intentó eludir el control policial. La fuga terminó frente a una vivienda, donde realizó una maniobra brusca y descendió del vehículo. Aun así, ignoró las órdenes de los efectivos y trató de evitar su detención. Finalmente fue reducido y trasladado a la unidad policial.
En medio del procedimiento, la tensión aumentó de golpe. Familiares del sospechoso salieron de la vivienda y comenzaron a agredir a los policías con golpes para impedir el arresto. La situación obligó a solicitar refuerzos y, tras la llegada de más móviles, el operativo quedó completamente controlado.
Cuando los efectivos avanzaron con las actuaciones, descubrieron un dato que llamó poderosamente la atención: el detenido llevaba colocada una tobillera electrónica de monitoreo, ya que cumplía una medida judicial por una condena previa. Ahora la Fiscalía buscará reconstruir sus movimientos mediante el registro del dispositivo para incorporarlo a la investigación.
Mientras tanto, el televisor robado fue recuperado y entregado nuevamente a su propietario. Además, el automóvil utilizado para la fuga quedó secuestrado y el Gabinete de Criminalística realizó las pericias en el lugar para reunir pruebas que permitan fortalecer la causa.
El caso volvió a poner sobre la mesa una situación que genera preocupación: un hombre que ya era monitoreado por la Justicia terminó otra vez involucrado en un presunto hecho delictivo. Esta vez, la llamada de una vecina y el despliegue policial fueron determinantes para frustrar el robo y evitar que escapara.