La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó este lunes una nueva detención. Por orden judicial, fue arrestada Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka que, según una de las hipótesis que analiza la fiscalía, habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente hasta el descampado donde fue hallado.
La mujer fue imputada por encubrimiento agravado y trasladada a dependencias de la Policía de Córdoba para quedar a disposición de la Justicia. Con esta medida, la causa ya cuenta con tres personas detenidas.
Hasta el momento permanecen privados de la libertad Claudio Barrelier, señalado como el principal sospechoso del crimen, y Osvaldo Fassetta, amigo de Barrelier e investigado por su presunta participación en maniobras posteriores al hecho.
La detención de Andreani se produjo después de que la querella aportara nuevos elementos a la investigación. Según la hipótesis impulsada por la representación de la familia de Agostina, la mujer habría tenido algún grado de participación en la logística utilizada para mover el cuerpo tras el asesinato.
Desde la querella sostienen que la propietaria del vehículo conocía el contexto en el que se encontraba Barrelier al momento de prestarle el automóvil. Además, remarcan que la desaparición de la adolescente ya era ampliamente conocida cuando el vehículo fue utilizado y que posteriormente habría sido sometido a una limpieza.
Los investigadores buscan determinar qué nivel de conocimiento tenía Andreani sobre los hechos y si colaboró deliberadamente con el principal acusado. Esa será una de las cuestiones centrales que deberá esclarecer la fiscalía durante los próximos días.
Antes de su detención, la mujer había brindado declaraciones públicas sobre su vínculo con Barrelier y sobre el uso del Ford Ka el día de la desaparición de Agostina. En esas entrevistas aseguró que era habitual que él utilizara su vehículo y afirmó que, en aquel momento, no sospechó que pudiera estar relacionado con un hecho delictivo.
También relató que Barrelier permaneció fuera de su vista durante más de una hora con el automóvil y que esa situación le generó preocupación porque no respondía sus llamados. Sin embargo, aseguró que cuando volvió a utilizar el vehículo no observó elementos que le resultaran extraños.
La fiscalía ahora deberá analizar las pruebas reunidas y tomar declaración a la nueva detenida para determinar si existen elementos suficientes para sostener la acusación de encubrimiento agravado o avanzar hacia nuevas imputaciones dentro de una causa que continúa incorporando evidencia y no descarta más medidas judiciales.