La mañana parecía una más en el barrio Obrero de Cipolletti, hasta que el ruido de dos disparos rompió la tranquilidad. Un adolescente caminaba hacia su casa cuando, según la acusación de la Fiscalía, un Fiat Cronos con vidrios polarizados se le cruzó en el camino. Del vehículo habría bajado un hombre que, sin mediar palabra, le disparó dos veces en la pierna derecha y escapó. El imputado ahora, se encuentra detenido en prisión preventiva en el marco de otra investigación penal por un homicidio.
El violento episodio ocurrió el 14 de septiembre de 2025, alrededor de las 8, en la esquina de Los Gorriones y Roberto Firpo. De acuerdo con lo expuesto por la fiscal adjunta Laura Olea, el acusado conducía el automóvil y viajaba acompañado por una mujer. La víctima aseguró que, mientras recibía los disparos, la acompañante lo habría incitado a continuar con el ataque.
El adolescente quedó herido y fue auxiliado por vecinos, que lo trasladaron hasta el hospital local. Allí los médicos constataron una fractura de tibia, una lesión que terminó convirtiéndose en una pieza central de la investigación que ahora llegó a la Justicia.
Para sostener la acusación, la Fiscalía presentó un conjunto de pruebas que incluye actas de la Unidad 45, testimonios de vecinos, la denuncia realizada por la madre de la víctima, registros de cámaras de seguridad y peritajes de Criminalística. En el lugar habían sido secuestradas vainas servidas y los estudios determinaron que correspondían a un arma calibre 9 milímetros. La investigación también incorporó informes de la Brigada de Investigaciones y evaluaciones psicológicas realizadas por la Oficina de Atención a la Víctima.
Durante la audiencia, la defensora oficial Silvana Ayenao no cuestionó la formulación de cargos, al señalar que esta etapa procesal no es la destinada a discutir la autoría. La defensora de menores Alicia Merino pidió, en tanto, que se mantenga bajo reserva la identidad del adolescente para protegerlo y evitar una nueva situación de revictimización.
La jueza de Garantías Agustina Bagniole hizo lugar a la acusación y habilitó una etapa penal preparatoria de cuatro meses. Además, a pedido de la Fiscalía y sin oposición de la defensa, ordenó una medida cautelar que le impide al acusado mantener cualquier tipo de contacto con la víctima mientras avanza la investigación.