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Encontraron dos piezas robadas en 2022 de un museo

La Policía Federal recuperó un par de binoculares de oro y nácar y un óleo del siglo XVII robados en 2022. Los hallaron en un local de Flores.

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La Policía Federal Argentina recuperó dos piezas históricas que habían sido robadas en marzo de 2022 del Museo Nacional de Arte Decorativo, en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de un par de binoculares de finales del siglo XIX o comienzos del XX, confeccionados en oro y nácar, y de un óleo sobre tela del siglo XVII titulado “San José”, atribuido al pintor español Bartolomé Murillo.

Los objetos fueron encontrados durante un allanamiento en un local comercial del barrio porteño de Flores, después de que investigadores del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural detectaran que una de las piezas estaba siendo ofrecida a la venta.

El procedimiento fue autorizado por el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 8, a cargo de Marcelo Martínez De Giorgi, y permitió localizar ambos objetos en el mismo lugar. Ahora quedaron nuevamente bajo custodia mientras continúa la investigación judicial.

 

La investigación permitió seguir el rastro de una de las piezas

La causa se inició el 25 de marzo de 2022, cuando el entonces director del Museo Nacional de Arte Decorativo, Martín Marcos, denunció la desaparición de distintas piezas de la colección.

Los objetos habían sido retirados de una vitrina ubicada en la antecámara del dormitorio denominado “Matías Errázuriz Alvear”, dentro del histórico edificio del museo. Los empleados detectaron que la abertura de la estantería había sido forzada.

A partir de la denuncia comenzó una investigación a cargo del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural de la Policía Federal Argentina, que permitió identificar una de las piezas sustraídas en un circuito comercial de la Ciudad de Buenos Aires.

La pista llevó a los investigadores hasta un local ubicado en Flores, donde sospechaban que estaba siendo ofrecido uno de los objetos robados.

 

El allanamiento terminó con un hallazgo inesperado

Con la ubicación identificada, la Justicia autorizó un allanamiento en el comercio. El operativo contó con intervención de la Secretaría N° 16 del juzgado federal.

Durante el procedimiento, los investigadores encontraron el par de binoculares de oro y nácar que figuraba entre los objetos sustraídos del museo.

Pero el operativo permitió avanzar todavía más: en el mismo local apareció también el segundo objeto buscado, un óleo sobre tela del siglo XVII denominado “San José” y atribuido a Bartolomé Murillo.

El procedimiento fue realizado por efectivos de la Dirección General de Cooperación Internacional de la Policía Federal.

 

Qué características tienen las piezas recuperadas

Los binoculares corresponden a una pieza de finales del siglo XIX o comienzos del siglo XX. Fueron confeccionados en nácar y oro por una reconocida firma francesa.

Su valor no está dado únicamente por los materiales utilizados. Por su antigüedad, procedencia y características, formaban parte de la colección histórica del Museo Nacional de Arte Decorativo.

El segundo objeto recuperado es todavía más antiguo. Se trata de un óleo sobre tela del siglo XVII, identificado como “San José” y atribuido al artista español Bartolomé Murillo.

La recuperación de ambos objetos permite restituir al patrimonio del museo dos piezas que habían sido retiradas ilegalmente de su colección.

 

El robo había dejado expuesto un problema de seguridad

La investigación también quedó atravesada por las condiciones de seguridad existentes en el museo al momento del robo.

Según los antecedentes incorporados a la causa, las cámaras de vigilancia no funcionaban cuando se produjo la sustracción. La situación había sido advertida por escrito por el entonces director de la institución.

Después del episodio, Martín Marcos fue suspendido de su cargo por las autoridades de la entonces cartera de Cultura.

Este antecedente resulta relevante para comprender el contexto del robo: no se trató solamente de la desaparición de objetos de valor, sino de piezas que integraban una colección pública y cuyo resguardo dependía de medidas específicas de seguridad y conservación.

 

La recuperación vuelve a poner el foco en el patrimonio cultural

El caso muestra además una de las dificultades centrales que enfrentan las investigaciones sobre bienes culturales: una pieza robada puede reaparecer años después dentro del mercado de antigüedades, coleccionismo o comercialización de objetos históricos.

En este caso, una pieza fue detectada mientras era ofrecida a la venta, lo que permitió reconstruir parte del recorrido de los objetos y llegar hasta el lugar donde finalmente fueron encontrados.

La intervención de organismos especializados como el Departamento de Protección del Patrimonio Cultural de la Policía Federal resulta clave para identificar piezas que pueden haber sido sustraídas de museos, colecciones o sitios históricos.

 

La importancia de recuperar piezas que integran colecciones públicas

Un objeto patrimonial no adquiere relevancia únicamente por su valor económico. Su procedencia, antigüedad, autoría y relación con una colección determinada también forman parte de su valor histórico y cultural.

En este caso, los binoculares y el óleo tenían como elemento común su pertenencia al Museo Nacional de Arte Decorativo, aunque se trata de objetos de épocas, materiales y características completamente diferentes.

La recuperación evita además que piezas de origen conocido continúen circulando en el mercado sin que pueda acreditarse legítimamente su procedencia.

 

Un robo que tardó más de cuatro años en encontrar una respuesta

Uno de los aspectos más relevantes del caso es el tiempo transcurrido. Entre la denuncia del 25 de marzo de 2022 y el hallazgo pasaron más de cuatro años.

La recuperación demuestra que una investigación sobre patrimonio cultural puede extenderse durante años y que la aparición de una pieza en el mercado puede convertirse en una nueva puerta de entrada para reconstruir un robo ocurrido mucho tiempo antes.

También deja una pregunta de fondo para la investigación judicial: ¿cómo llegaron las dos piezas al mismo local de Flores y quiénes participaron de su circulación desde que fueron sustraídas?

 

El patrimonio cultural también tiene un mercado ilegal

El caso permite poner en contexto la importancia de controlar la procedencia de objetos antiguos y obras de arte.

La experiencia de otras investigaciones sobre patrimonio muestra que la comercialización de piezas históricas, arqueológicas o paleontológicas puede convertirse en una vía para que objetos sustraídos o extraídos ilegalmente ingresen al circuito privado.

En Neuquén, por ejemplo, Mejor Informado abordó el problema de la comercialización de fósiles y piezas arqueológicas y explicó que esos bienes forman parte del patrimonio cultural y cuentan con protección legal.

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