Salió de cursar y quedó sola en la ruta
El hecho ocurrió el viernes por la noche en Plottier. La joven, estudiante del IFD N°5 y oriunda de Senillosa, salió de clases cerca de las 22:14 y fue a esperar el colectivo sobre la Ruta 22.
Según relató, el servicio que debía tomar pasó más de una hora después y no se detuvo. Ante esa situación, decidió moverse hacia otra parada, en la zona de la terminal, buscando un lugar con más circulación.
El momento en que todo cambió
La espera continuó. Con el paso de los minutos, el lugar quedó vacío.
Fue en ese contexto cuando apareció el agresor.
“Apareció este hombre corriendo y fue directamente hacia mí y me golpeó”, relató.
El ataque fue directo y sin rodeos.
Golpes para que no pudiera escapar
Durante el robo, la joven recibió golpes en distintas partes del cuerpo.
“Me golpeó en la cara porque yo gritaba pidiendo auxilio, y también en las piernas para que no pudiera escapar”, relató.
El objetivo era claro: reducirla y evitar que pudiera moverse o pedir ayuda.
Gritó, pero nadie frenó
En medio del ataque, la joven intentó pedir ayuda.
“Lo más triste para mi es que grité y pedí ayuda y nadie frenó, muchos vehículos pasaron cuando este hombre me agredía. La poca empatía es dolorosa", contó.
La escena se dio a metros de una zona transitada, con autos circulando, pero sin intervención en ese momento.
La huida y la única ayuda
La situación se cortó cuando la joven logró correrse hacia la mitad de la Ruta 22.
Allí, un motociclista frenó y la asistió. En ese instante, el agresor escapó del lugar.
Denuncia y un problema que se repite
Tras el hecho, la víctima realizó la denuncia en la comisaría de Plottier.
“El agresor escapó rápidamente del lugar”, explicó.
El caso vuelve a poner en foco lo que ocurre en horarios nocturnos, especialmente en paradas y sectores donde la espera se extiende y el entorno queda sin resguardo.