La investigación por el brutal crimen de Santiago Emanuel Drinovac en Cervantes dio un paso clave este jueves cuando la Justicia formuló cargos contra Leonel Luis Gallardo, señalado como uno de los autores materiales del ataque armado que terminó con la vida del joven de 21 años. Para la Fiscalía, no se trató de una discusión improvisada ni de un arrebato de violencia: sostienen que hubo un plan previo, una llegada coordinada en moto y una ejecución directa frente a la casa de la víctima. Además, confirmaron que mañana imputarán al segundo sospechoso, Ángelo Muñoz, que manejaba la moto utilizada en la fuga.
Según detallaron las fiscales María Vanesa Giardina y Belén Calarco, los acusados llegaron el pasado 30 de abril hasta la esquina de Malvinas Argentinas y Pasaje Pablo Favaloro, en Cervantes, con un objetivo definido. Eran cerca de las 16:30 cuando Santiago estaba en la vereda de su casa junto a un amigo. En cuestión de segundos, la escena cotidiana se convirtió en una cacería mortal.
De acuerdo con la acusación, Gallardo iba como acompañante en una Honda Wave blanca conducida por Muñoz. Apenas frenaron frente a la vivienda, el ahora imputado sacó un arma de fuego de entre sus ropas y disparó dos veces casi a quemarropa.
Uno de los tiros impactó directamente en el pecho de Drinovac. El joven cayó gravemente herido mientras el atacante huía a toda velocidad arriba de la moto.
Sin embargo, la desesperada corrida al hospital no alcanzó. Santiago murió minutos después producto de las gravísimas lesiones internas provocadas por el disparo.
Qué datos arrojó el informe forense
El informe forense fue contundente: el proyectil atravesó órganos vitales y le provocó un taponamiento cardíaco junto con una hemorragia masiva en el tórax. Para los investigadores, la mecánica del ataque demuestra que el blanco era directo y que los agresores sabían perfectamente a quién iban a buscar.
Además, la fiscalía aseguró que las cámaras de seguridad fueron determinantes para seguir los movimientos de los sospechosos antes y después del crimen. Las imágenes captaron el recorrido de la moto y también registraron cómo, tras los disparos, ambos llegaron a una vivienda vinculada a la familia Muñoz. Allí, según la hipótesis judicial, abandonaron la moto y continuaron la fuga en un Peugeot 307 gris para ocultar rastros y facilitar la huida de Gallardo.
Cómo sigue la causa por el crimen de Drinovac
Mientras tanto, durante varios días los acusados permanecieron fuera del alcance de la Justicia. Esa situación derivó en allanamientos simultáneos, operativos nocturnos y una intensa búsqueda en distintos puntos rurales y urbanos de la región. Finalmente, Gallardo se entregó el martes, aunque para la fiscalía eso no elimina los riesgos procesales de una nueva fuga.
En ese contexto, la fiscal jefe Calarco pidió que el acusado siga detenido bajo prisión preventiva. La representante del Ministerio Público remarcó que todavía no apareció el arma utilizada en el ataque ni tampoco la ropa y otros elementos clave para la causa. Además, advirtió sobre la necesidad de proteger al amigo de Santiago, el testigo que sobrevivió a la brutal secuencia y que estuvo a pocos metros cuando comenzaron los disparos.
Por otro lado, la defensa encabezada por Rodrigo Racca dejó entrever que intentará instalar un trasfondo de conflictos previos entre las familias involucradas. El abogado mencionó denuncias anteriores y habló de enfrentamientos anteriores.
Finalmente, el juez de Garantías Julio Martínez Vivot tuvo por formulados los cargos por homicidio agravado por premeditación y uso de arma de fuego, además de portación de arma de guerra.
La acusación es una de las más graves previstas por el Código Penal y, de llegar a juicio, podría derivar en una condena a prisión perpetua.