El exdiputado y dirigente sindical Facundo Moyano declaró este miércoles ante la Justicia luego del confuso episodio ocurrido con su pareja, Candela Arizaga, en el barrio porteño de Belgrano. Durante su indagatoria, negó haber ejercido violencia física y sostuvo que la joven atravesó un episodio de paranoia tras el consumo de drogas.
Según trascendió, Moyano explicó que ambos consumieron cocaína y alcohol durante la noche y que, en un momento, Arizaga comenzó a alterarse, convencida de que él quería hacerle daño. Afirmó que la joven salió corriendo del departamento por sus propios medios y que él únicamente la siguió para intentar asistirla y evitar que se expusiera a un mayor peligro en la vía pública.
El exlegislador también aseguró que nunca la golpeó ni la mantuvo privada de su libertad, y remarcó que intentó contener la situación hasta que intervino la Policía. Su versión coincide parcialmente con la declaración que Arizaga realizó horas antes, cuando afirmó que "no me hizo nada" y desvinculó el episodio de una agresión física.
Tras prestar declaración, Moyano recuperó la libertad, aunque continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. Además, deberá cumplir una serie de medidas impuestas por la Justicia, entre ellas fijar domicilio, presentarse cuando sea citado, no mantener contacto con Arizaga y respetar una restricción de acercamiento mientras avance la investigación.
La fiscalía ahora analiza las cámaras de seguridad, los informes médicos, el resultado del allanamiento realizado en el departamento y nuevos testimonios, con el objetivo de reconstruir con precisión lo ocurrido durante la madrugada y determinar si existieron los delitos que se investigan.
En paralelo, este miércoles también se difundieron nuevos videos que muestran a Moyano siguiendo a Arizaga por la avenida Del Libertador luego de que ella saliera corriendo del edificio. Esas imágenes ya fueron incorporadas al expediente como parte de la prueba que analiza la Justicia.