Un grupo de delincuentes protagonizó un importante robo en el barrio privado La Península, ubicado a orillas del lago Mari Menuco, donde al menos nueve viviendas fueron saqueadas durante el último fin de semana. La Policía investiga el hecho y puso el foco también en la seguridad del lugar, ya que considera llamativo que nadie haya advertido movimientos durante el ingreso y la salida de los ladrones.
El comisario inspector Néstor Catalán explicó en radio Sayhueque que, por las características del hecho, se investiga un posible robo organizado y confirmó que fueron 11 las viviendas que presentaron algún tipo de daño, aunque en nueve de ellas se constató el faltante de elementos.
Entre los objetos robados hay electrodomésticos, elementos de pesca, ropa, ropa blanca y trajes de neoprene. Pero el elemento de mayor tamaño que desapareció fue un cuatriciclo Polaris Generation 1000, un vehículo que, por sus dimensiones y peso, necesariamente debió ser trasladado en algún tipo de vehículo.
Entraron a varias viviendas y las desvalijaron
El robo fue descubierto el día lunes 31 de agosto, alrededor de las 11:30, cuando algunos propietarios llegaron a sus viviendas de verano y encontraron signos de violencia en los accesos. “Notaron que algunos domicilios tenían sus aberturas, puerta principal dañada, ventana, y notaban el faltante de elementos”, explicó Catalán.
A partir del aviso, personal de la comisaría se trasladó hasta el barrio junto con efectivos de Criminalística para realizar el relevamiento de las propiedades y levantar posibles evidencias. La primera información hablaba de al menos siete casas afectadas, pero el trabajo policial permitió establecer que fueron 11 las viviendas que sufrieron algún tipo de daño y nueve las que efectivamente registraron robos.
Los delincuentes no se limitaron a objetos pequeños o fáciles de transportar. Entre los elementos sustraídos se encuentra un Polaris Generation 1000, un vehículo tipo arenero de cuatro ruedas. “Es el vehículo de mayor porte y lo más grande que se llevaron”, señaló el comisario.
La Policía encontró indicios que podrían ayudar a reconstruir cómo fue retirado del lugar. Según explicó Catalán, los delincuentes dañaron el sistema de arranque del rodado y dejaron rastros que fueron levantados por los peritos.
“Entendemos que lo han cargado en algún tipo de vehículo porque en el lugar dañaron lo que es el sistema de arranque del rodado y quedaron indicios que fueron secuestrados por personal de Criminalística”, detalló.
El robo del cuatriciclo, sumado a la cantidad y variedad de objetos sustraídos de las viviendas, incrementa el valor económico del botín y es uno de los elementos que los investigadores buscan utilizar para reconstruir la logística del golpe.
La Policía investiga cómo nadie vio movimientos
Uno de los principales interrogantes que tiene la investigación es cómo los delincuentes pudieron ingresar a tantas viviendas, provocar daños y retirar una importante cantidad de objetos sin ser detectados.
El comisario remarcó que la situación resulta especialmente llamativa por la cantidad de viviendas afectadas: “Nos llama la atención porque de las 11 viviendas que dañaron es imposible que nadie haya visto nada”, sostuvo Catalán.
La Policía intenta ahora determinar si hubo algún punto vulnerable en el sistema de vigilancia y si los delincuentes conocían previamente las características del barrio.
Como parte de la investigación, los efectivos policiales tomaron declaraciones al personal de seguridad que se encontraba en el lugar. “Se le tomó entrevista videofilmada a los recorredores que tienen la función de hacer las rutinas de domicilio”, explicó Catalán.
Toda esa información fue incorporada a la investigación y quedó a disposición de la Fiscalía, que deberá determinar las próximas medidas. Además de los responsables de seguridad, los investigadores entrevistaron a los propietarios damnificados para establecer cuánto tiempo llevaban desocupadas las viviendas.
El relevamiento permitió establecer que las viviendas no habían sido visitadas recientemente en todos los casos. Algunos propietarios señalaron que sus casas llevaban hasta dos meses sin ocupantes, mientras que otros habían estado ausentes durante un mes o algunas semanas. “Algunos llevaban dos meses, otro un mes, otro un par de semanas”, explicó el comisario.