Jonathan Porfiri, el hombre que hace casi dos décadas fue condenado por el asesinato de David Oliva, volvió a quedar en el centro de una causa por un grave hecho de violencia en Cipolletti. La Justicia lo acusó por el delito de homicidio en grado de tentativa, tras atribuirle haber disparado con un arma de fabricación casera contra un joven de 25 años en el barrio Antártida Argentina. La víctima sufrió una grave lesión en el rostro y perdió la visión de uno de sus ojos, aunque no tiene riesgo de vida.
El ataque ocurrió durante la madrugada del sábado. De acuerdo con la investigación, el joven llegó hasta la vivienda donde reside Porfiri para reclamarle una deuda a Gonzalo, hermano del ahora imputado. En medio de esa discusión, y cuando la víctima permanecía en el exterior de la casa, desde el interior se efectuaron al menos dos disparos con una tumbera. Uno de los perdigones impactó directamente en el rostro del joven.
Aunque gravemente herido, el hombre alcanzó a llegar al hospital de Cipolletti. Allí, antes de ser sedado por los médicos, solo pudo decir el nombre del agresor: Jonathan Porfiri. Después quedó en observación y recién más tarde los investigadores pudieron reconstruir lo ocurrido.
A partir de ese dato y de distintos testimonios recogidos durante la investigación, la Policía logró establecer la secuencia del ataque e identificar al presunto autor. Con esos elementos, la Fiscalía solicitó un allanamiento que se concretó el domingo por la mañana. El procedimiento terminó con la detención de Porfiri, la demora de su hermano para su identificación y el secuestro del arma presuntamente utilizada, además de cartuchos que serán sometidos a pericias.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscalía sostuvo que Jonathan Porfiri fue quien efectuó el disparo con una tumbera a muy corta distancia. Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió heridas de extrema gravedad y perdió la visión del ojo derecho, con riesgo incluso de perder el globo ocular de manera definitiva.
Porfiri negó todo
Sin embargo, el acusado negó haber sido quien disparó. En su declaración aseguró que el autor fue su hermano Gonzalo y afirmó que la víctima había regresado al domicilio armada junto a otro hombre para atacar a la familia. Esa versión no convenció a la jueza de garantías, que consideró más consistente la hipótesis presentada por la fiscalía y resolvió tener por formulados los cargos.
Además, la magistrada hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y ordenó que quede detenido con prisión preventiva. Entre los argumentos se valoró que la víctima vive a pocos metros del domicilio de los imputados, por lo que una prisión domiciliaria no garantizaba su protección. El planteo de cumplir esa medida en otra vivienda quedó sujeto a evaluación.
El crimen de David Oliva
El asesinato de David Oliva, ocurrido en el barrio 1200 Viviendas, marcó un antes y un después en Cipolletti y en el narcotráfico de la región. La historia oficial dice que dos adolescentes intentaron robarle la moto y, al resistirse, recibió un disparo mortal. La realidad, es que Porfiri era soldadito del Clan Montecino, comandado por el padre de su cómplice en el crimen Héctor "Palito" Montecino.
Condenado por el crimen, su figura trascendió por la violencia ejercida a temprana edad y por su reincidencia en hechos posteriores. Porfiri fue sentenciado a más de 10 años de prisión, pero su historia no terminó allí: protagonizó una fuga de la cárcel de Cipolletti, permaneciendo prófugo durante ocho meses antes de ser recapturado.
El crimen de David Oliva se transformó en un símbolo del reclamo ciudadano, al punto que comenzó a tomar notoriedad pública el poderoso clan narco que cayó un par de años después. Sin embargo Palito Montecino continuó con el negocio familiar hasta que cayó en agosto de 2019, tras la pantalla era una verdulería de Mengelle y Paraguay, pero la droga se acopiaba en Fernández Oro. La fuerza provincial incautó 36 kilos de cocaína identificadas con un delfín, 8 paquetes de creatina (utilizada para estirar la cocaína), 18 mil dólares, 2 millones de pesos, armas, teléfonos celulares, y 11 vehículos. Finalmente el 17 de febrero de 2021 escuchó su sentencia a 4 años de prisión efectiva y en enero de 2024 recuperó la libertad.