Un joven de 21 años llegó en ambulancia al Hospital Zonal de Bariloche por un cuadro relacionado con el consumo de estupefacientes y terminó en la mira de la Justicia cuando descubrieron que había dejado una pistola Walther calibre 6,35 escondida en una de las zapatillas, con tres cartuchos en el cargador.
Todo ocurrió alrededor de las 21:40, cuando la ambulancia ingresó a la guardia del hospital con el joven, que necesitaba asistencia médica. La situación parecía quedar limitada a una atención por consumo de drogas, pero todo cambió cuando comenzaron a revisarlo para ingresar al box de guardia.
Fue en ese momento cuando apareció el detalle insólito. El personal advirtió que dentro de una de las zapatillas había un elemento que no tenía nada que ver con una consulta médica: una pistola semiautomática.
A partir de ahí intervino el personal policial que se encontraba en el lugar quien verificó el hallazgo, por lo que realizó un cacheo preventivo y mantuvo al joven esposado dentro de la guardia mientras se aguardaban las instrucciones de la Fiscalía. Pero la historia todavía tenía un dato más. El arma no era una réplica ni un elemento sin capacidad aparente de fuego. El Gabinete de Criminalística intervino para secuestrarla y realizar el peritaje correspondiente.
Así se determinó que se trataba de una pistola semiautomática Walther calibre 6,35 milímetros, de origen alemán. En el cargador tenía tres cartuchos. Aunque la recámara estaba vacía.
Con el arma ya secuestrada, la situación pasó definitivamente de la guardia hospitalaria al terreno judicial. El fiscal Guillermo Lista tomó intervención y dispuso que el joven fuera notificado e imputado por portación ilegítima de arma de fuego, en los términos del artículo 189 bis del Código Penal.
Sin embargo, pese al hallazgo de la pistola y la munición, la Fiscalía resolvió que no quedara detenido. La imputación quedó establecida y el arma continuará bajo resguardo como elemento de la investigación.