El robo de dos paños del alambrado olímpico del Aeropuerto Arturo Illia de Roca volvió a poner en evidencia la fragilidad del predio: dos hombres fueron sorprendidos mientras se llevaban rollos del cerco perimetral y terminaron detenidos, pero el daño ya estaba hecho. Con el perímetro abierto, el aeropuerto quedó inmediatamente fuera de operación debido al riesgo que implica dejar la pista desprotegida.
El hecho ocurrió alrededor de las 18:30, cuando un efectivo de la Comisaría 47° de J.J. Gómez observó a dos hombres desplazándose por las inmediaciones del sector suroeste del aeropuerto. Los sujetos avanzaban junto al perímetro y llevaban consigo elementos que llamaron la atención del personal policial.
El móvil llegó hasta la zona de calle Félix Heredia y encontró a los dos sospechosos. Al advertir la presencia policial, ambos arrojaron los rollos hacia una zona de tierra y yuyos ubicada junto a la calle y siguieron caminando, intentando disimular la maniobra. Pero los policías habían visto todo.
Los hombres fueron interceptados y, cuando se les preguntó de dónde habían sacado los rollos, uno de ellos respondió: “Si ustedes ya saben de dónde lo sacamos”. La frase quedó asentada en el informe policial. Durante el cacheo, además, encontraron en poder del otro sospechoso una tenaza con mangos de color naranja, que también fue secuestrada.
Después llegó la confirmación que terminó de completar la escena. Personal del aeropuerto verificó que del sector suroeste habían sido arrancados dos medios paños del alambrado perimetral. No se trataba entonces de material abandonado ni de un elemento encontrado al azar: los rollos habían salido del propio cerramiento del aeropuerto.
Y el problema no termina en el robo de unos metros de tejido. El alambrado olímpico no está allí como una simple división de terrenos. Su función es impedir que personas, animales u otros elementos puedan ingresar a un área donde se desarrollan maniobras de despegue o aterrizaje. Cuando ese cerramiento desaparece, la pista queda expuesta y la seguridad operacional del aeropuerto queda comprometida.
Por ese motivo, ante la falta del tramo sustraído, el aeropuerto quedó inmediatamente fuera de operación hasta tanto pueda restablecerse la protección del perímetro. No es una cuestión menor ni un simple daño material: antecedentes de hechos similares en el aeropuerto roquense ya obligaron en otras oportunidades a restringir operaciones, especialmente los vuelos nocturnos y sanitarios.
Mientras tanto, los dos sospechosos fueron trasladados a la Comisaría 47°. El fiscal de turno dispuso que ambos continuaran detenidos por el delito de robo, que los elementos recuperados permanecieran secuestrados y que el Gabinete de Criminalística realizara las correspondientes tareas periciales.