La Justicia rionegrina decidió archivar las causas por la muerte de seis pacientes que habían sido atendidos por Mariela Fernanda Marzano, la mujer que ejerció durante casi seis años como médica en Río Negro. Las pericias no encontraron elementos para vincular su actuación con esos fallecimientos. Mientras tanto, la causa Federal por la falsificación de documentación y el ejercicio de la medicina continúa abierta y mantiene abierta la investigación.
La decisión corresponde exclusivamente al fuero provincial y pone punto final, al menos por ahora, a una de las aristas más delicadas del caso que salió a la luz después de que se descubriera que Marzano no contaba con el título médico que decía tener. Las denuncias de los familiares habían buscado determinar si su intervención profesional podía haber tenido alguna relación con la muerte de seis pacientes.
Para llegar a esa conclusión se analizaron las historias clínicas y las circunstancias particulares de cada fallecimiento. El médico forense Diego Ariel Bustos fue quien realizó los estudios que terminaron siendo determinantes para la decisión de la Fiscalía 6, a cargo de María Victoria Bou Abdo.
Los informes no encontraron elementos objetivos que permitieran establecer que la actuación de Marzano hubiera sido determinante en las muertes investigadas. Tampoco surgieron indicadores suficientes para sostener que hubiera existido un incumplimiento del deber de cuidado o una acción u omisión que pudiera encuadrarse como culpa asistencial.
Los polémicos casos
Uno de los casos correspondía a un paciente que había sufrido una pancreatitis grave y cuyo cuadro posteriormente se complicó con una sepsis y una falla multiorgánica. La investigación buscó determinar si la intervención de Marzano había tenido alguna incidencia en el desenlace, pero la evaluación forense no encontró un vínculo causal suficiente.
Otro de los expedientes correspondía a un paciente que había atravesado una compleja cirugía oncológica y posteriormente presentó distintas complicaciones. En ese caso, el análisis de la atención recibida tampoco permitió atribuirle a Marzano responsabilidad por el fallecimiento. Incluso, los informes señalaron que las medidas terapéuticas adoptadas se encontraban dentro de las prácticas indicadas.
También fue analizada la muerte de una paciente que padecía EPOC severo y neumonía. Su estado de salud se deterioró pese al tratamiento recibido, pero nuevamente los peritos no encontraron elementos que permitieran establecer que la actuación de la mujer hubiera sido determinante para el desenlace.
Con esos elementos sobre la mesa, la Fiscalía resolvió archivar las seis investigaciones. La decisión fue adoptada el 18 de septiembre y alcanza específicamente a las denuncias relacionadas con los fallecimientos. Es decir, la Justicia Provincial no encontró pruebas suficientes para llevar adelante una acusación penal contra Marzano por esas muertes.
Pero hay una diferencia fundamental que no debe perderse de vista: el archivo de las causas por las muertes no cerró la investigación contra la médica trucha. Esa otra causa tramita en la Justicia Federal y tiene un objeto completamente diferente.
Falsificación de documentos
En el fuero Federal se investiga la documentación que Marzano utilizó para acreditar una condición profesional que no tenía. La acusación sostiene que presentó certificados y títulos falsificada para obtener la matrícula y poder ejercer la medicina durante casi seis años en distintos establecimientos de Río Negro.
De acuerdo con la investigación, Marzano comenzó a trabajar en 2020 y llegó a desempeñarse en instituciones como el Hospital Francisco López Lima, Clínica Roca, el Sanatorio Juan XXIII y el consultorio externo Siron. La situación comenzó a desmoronarse cuando aparecieron inconsistencias en la documentación que había presentado para continuar con su formación profesional.
La consulta realizada ante la Universidad de Los Andes de Venezuela terminó aportando uno de los elementos centrales de la investigación. Desde esa institución se informó que Marzano no figuraba como egresada y que los datos consignados en el diploma correspondían a otra persona.
Además, la investigación federal incorporó información migratoria que puso en duda su propio relato sobre la supuesta obtención del título en Venezuela. Según lo expuesto en el expediente, no existían registros que acreditaran un ingreso de Marzano a ese país en el período en el que habría cursado y obtenido la documentación.
La causa Federal, por lo tanto, sigue otro camino. Mientras la Justicia Provincial acaba de archivar las investigaciones por los seis fallecimientos ante la falta de elementos que vinculen esos desenlaces con la actuación de Marzano, el fuero Federal continúa investigando cómo consiguió la documentación que le permitió presentarse como médica y ejercer durante años.
Son dos expedientes distintos y con preguntas diferentes. En la Justicia Provincial, las seis muertes quedaron fuera de la investigación penal por falta de pruebas suficientes. En la Justicia Federal, en cambio, la acusación por la presunta falsificación de documentación continúa.