La querella de Alison Calfunao presentó una nueva denuncia penal para investigar presuntas adulteraciones de su historia clínica y otras irregularidades vinculadas con la cirugía ginecológica que derivó en la amputación de su pierna y en un trasplante cardíaco de urgencia. “Mintieron desde principio a fin”, afirmó.
La presentación fue radicada ante la Unidad Fiscal de Delitos contra las Personas y apunta a los tres profesionales que participaron de la intervención. También solicita investigar a cualquier dependiente o directivo de la Maternidad San Lucas y de la Clínica San Agustín que pudiera haber intervenido en una eventual adulteración de la documentación médica. “La Justicia va a llegar, de mí no se van a olvidar”, afirmó la joven neuquina.
Qué denuncia la querella
Según el planteo de los abogados, la nueva presentación es autónoma de la investigación principal, que analiza las gravísimas consecuencias que sufrió Alison luego de la intervención. La querella sostiene que podrían haberse fraguado horarios, registrado controles prequirúrgicos que no se habrían realizado, ocultado un shock hemorrágico y documentado la extracción de un implante anticonceptivo sin consentimiento.
Los representantes legales plantearon que esas presuntas irregularidades podrían configurar falsedad ideológica de instrumentos públicos o médicos, además de infracciones a la Ley de Derechos del Paciente y vulneraciones vinculadas con el consentimiento informado y la autonomía de la voluntad. De acuerdo con la denuncia, el supuesto falseamiento de los registros habría servido para encubrir errores u omisiones médicas, una hipótesis que deberá ser investigada y acreditada judicialmente.
La querella sostiene que las inconsistencias documentales podrían permitir reconstruir cómo se desarrollaron las distintas etapas de la intervención y la atención posterior. Por ese motivo, los abogados pidieron preservar y analizar tanto los registros digitales como la documentación física de las instituciones involucradas.
Las medidas de prueba solicitadas
Entre las medidas requeridas se encuentra una pericia informática forense sobre los servidores y las bases de datos de la Maternidad San Lucas. El objetivo es determinar la trazabilidad de los registros y establecer si existieron modificaciones posteriores en la historia clínica o en otros documentos.
También solicitaron informes a empresas de telefonía para determinar en qué antenas impactaron los celulares de los profesionales involucrados durante los momentos que son objeto de investigación. A esto se suma el pedido de secuestro de libros de quirófano, registros de anestesiología, novedades de enfermería y constancias de llamadas a ambulancias.
Finalmente, los abogados pidieron ampliar las declaraciones testimoniales de enfermeros, instrumentadoras y de la jefa de la Unidad de Terapia Intensiva. La nueva denuncia busca determinar si existieron alteraciones deliberadas de la documentación y, en ese caso, quiénes pudieron haber participado, mientras continúa la causa principal por las gravísimas consecuencias sufridas por Alison.