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Pasó 27 años preso, salió con tobillera y volvió a delinquir: tomó de rehén a una familia de Cipolletti

Fue detenido tras ingresar por la fuerza a una vivienda, amenazar con un revólver y gatillar dos veces. Recibió una nueva condena de seis meses de prisión efectiva.

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Viernes, 04 de septiembre de 2026 a las 17:24
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Pasó 27 años preso, salió con tobillera y volvió a delinquir: tomó de rehén a una familia de Cipolletti

Jorge Rafael Cárcamo tiene 46 años y pasó 27 de ellos detrás de las rejas. Había sido condenado a 28 años por distintos delitos contra la propiedad y en diciembre pasado obtuvo la libertad asistida, cuando todavía le quedaban 15 meses de pena por cumplir. Salió con una tobillera electrónica y con la obligación de vivir en la casa de su madre. Pero apenas seis meses después, forzó la puerta de una vivienda del barrio La Paz, se instaló durante casi 12 horas y cuando la propietaria regresó con sus hermanos los recibió apuntándolos con un revólver y gatillando dos veces. Ahora fue condenado a otros seis meses de prisión efectiva y deberá continuar tras las rejas.

La historia de Cárcamo comenzó cuando apenas tenía 19 años. En 1999 fue condenado por los tribunales penales de Roca por diferentes delitos contra la propiedad. Entre ellos, un asalto cometido en banda y en poblado, considerado el hecho más grave de aquella serie de episodios. Con el paso de los años, las distintas condenas terminaron unificándose en una pena de 28 años de prisión. El cálculo original indicaba que debía recuperar definitivamente la libertad en marzo de 2027. Sin embargo, un beneficio del Juez de Ejecución Penal le permitió que pudiera acceder antes a una instancia de libertad asistida.

Así fue que el 22 de diciembre de 2025, exactamente al mediodía, Cárcamo salió del penal de Roca. Le quedaban unos 15 meses para terminar de cumplir la condena y llevaba una tobillera electrónica para controlar sus movimientos. Pero la salida no era sin condiciones. El juez Fernando Romera, había establecido que debía fijar residencia en la vivienda de su madre, en Cipolletti, presentarse periódicamente ante el Patronato de Liberados y cumplir una serie de reglas de conducta. Entre ellas, no cometer nuevos delitos y no consumir estupefacientes ni bebidas alcohólicas en público. Además, se había comunicado a Migraciones que tenía prohibido abandonar el país hasta el cumplimiento de la condena.

Tras seis meses en libertad, la reincidencia

Durante casi seis meses permaneció en libertad. Sin embargo, el 16 de junio de este año todo volvió a cambiar. Ese mediodía Cárcamo aprovechó que la propietaria no se encontraba y forzó la puerta de ingreso al departamento del barrio La Paz. Una vez adentro, lejos de tratarse de una permanencia ocasional, se instaló en la vivienda y permaneció allí durante casi 12 horas.

El desenlace ocurrió cerca de las 23:15. La propietaria regresó acompañada por sus hermanos y descubrió que había un intruso dentro del inmueble. Le reclamaron que abandonara la vivienda, pero la respuesta habría sido todavía más violenta: Cárcamo tomó un revólver, apuntó contra los presentes y gatilló en dos oportunidades.

Frente a la amenaza, los damnificados dieron aviso a la Policía. Personal de la Comisaría 32° llegó hasta el domicilio y encontró al hombre dentro de la vivienda. Finalmente fue detenido y quedó nuevamente a disposición de la Justicia. A partir de ese episodio, además, se produjo un cambio determinante en su situación penitenciaria. La libertad asistida fue revocada y Cárcamo regresó al penal para continuar cumpliendo la condena que todavía tenía pendiente.

Ahora, el nuevo capítulo de la historia terminó en los tribunales. La fiscal Alejandra Altamira solicitó una pena de seis meses de prisión por el delito de usurpación. El juez Guillermo Merlo homologó el acuerdo y dispuso que esa pena se sume mediante la denominada suma aritmética a la condena que Cárcamo ya estaba cumpliendo.

Además, el magistrado ordenó el pago de las costas del proceso y declaró la reincidencia del acusado.

Con antecedentes en Neuquén

Uno de los antecedentes más violentos de Cárcamo ocurrió en Neuquén en noviembre de 2000, cuando tenía apenas 20 años y estaba prófugo tras escaparse de la cárcel de Roca. Junto a Hugo Marcelo Romero, quien también se había fugado del mismo establecimiento, ingresó durante la madrugada a una vivienda del barrio Bouquet Roldán y sorprendió a una familia mientras dormía. Ambos delincuentes utilizaron un revólver Magnum 357 y un cuchillo para amenazar a las víctimas, y llegaron a apuntar contra una nena de apenas ocho años.

Durante el asalto, golpearon a una de las víctimas con la culata del arma y se apoderaron de dinero, elementos electrónicos y prendas de vestir. Antes de escapar, encerraron a los integrantes de la familia en distintas habitaciones y huyeron a bordo del Fiat Uno de las víctimas.

Sin embargo, la fuga duró poco. Una patrulla de la Comisaría 19° los interceptó en inmediaciones de Ruta 22 y Paimún, cuando intentaban dirigirse hacia Cipolletti. Cárcamo y Romero intentaron brindar identidades falsas, aunque finalmente fueron descubiertos. La Policía recuperó el vehículo, los elementos robados, el dinero y el arma utilizada durante el violento asalto.

Por ese hecho, la Justicia neuquina condenó a Cárcamo a ocho años de prisión, pena que se sumó a otros 15 años correspondientes a una condena anterior dictada en Río Negro. Así llegó a una pena unificada de 21 años de cárcel. Más de dos décadas después, aquel joven que protagonizó aquel violento asalto es el mismo hombre que, tras pasar 27 años preso y acceder a la libertad asistida, volvió a quedar tras las rejas después de ser acusado de usurpar una vivienda en Cipolletti y amenazar con un revólver a sus ocupantes.

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