Por pedido del asistente letrado Faustino Zabala, un juez de garantías extendió la prisión preventiva impuesta al profesor de fútbol del club neuquino Unión Vecinal, investigado por delitos contra la integridad sexual de adolescentes que entrenaban bajo su supervisión en un club barrial.
Debido a que todas las partes intervinientes estuvieron de acuerdo, el juez de garantías Marco Lupica Cristo extendió la medida cautelar hasta el próximo 19 de agosto, mediante una resolución digital.
Como punto de acuerdo, también se prorrogó el plazo de la investigación, hasta el 19 de noviembre, debido a que aún quedan medidas pendientes de realizar como la recepción de testimonios mediante cámara Gesel.
Darío Mendoza fue acusado el 19 de marzo de 2026 y la formulación de cargos fue ampliada el 30 de marzo de este año. La investigación que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal incluye delitos como abuso sexual, grooming, promoción de la prostitución, corrupción de menores, exhibiciones obscenas y delitos vinculados a pornografía infantil.
La teoría del caso
Los hechos comenzaron en 2025, cuando el imputado contactó a una víctima para incorporarla a un equipo. A partir de allí, generó un vínculo cercano que incluyó entrenamientos, viajes y encuentros fuera del ámbito deportivo que se extendieron hasta marzo de este año.
En ese contexto, le atribuyeron haber realizado conductas reiteradas de acercamiento indebido, mediante ofrecimientos de dinero a cambio de prácticas de contenido sexual, amenazas dirigidas al entorno familiar y situaciones de contacto físico sin consentimiento.
Los hechos se produjeron en distintos momentos y lugares, tanto en encuentros privados como durante viajes. Según la acusación, estas conductas se desarrollaron aprovechando la relación de cercanía y confianza con el adolescente, y generaron un contexto de temor que condicionó su comportamiento y su silencio durante meses. “Tenía miedo porque el acusado le había dicho que conocía gente que le podía hacer algo a familiares”, explicó la representante del MPF.
Al profesor se lo investigar por haber realizado exhibiciones obscenas frente a adolescentes durante viajes del equipo, así como conductas de contacto físico indebido en entrenamientos y encuentros grupales. También describió un episodio en el que el imputado exhibió a jugadores una imagen íntima de otro menor de edad sin su consentimiento.
La captación a través de medios digitales
Además, detalló maniobras de captación mediante medios digitales, en las que el acusado contactó a adolescentes y les ofreció dinero a cambio de imágenes o videos de contenido sexual. Según se indicó, algunos de los jóvenes accedieron a esos pedidos y recibieron transferencias de dinero en distintas oportunidades.
La fiscalía sostuvo que estas conductas se desarrollaron en un contexto de desigualdad y asimetría, en el que el imputado ejerció influencia sobre los adolescentes, lo que condicionó su comportamiento y dificultó que los hechos fueran advertidos o denunciados en un primer momento.