A horas de cumplirse dos años del crimen que conmocionó a Neuquén, la decisión judicial cayó como un nuevo golpe para la familia de Juan Caliani. El Tribunal de Impugnación resolvió reducir las penas a los dos adolescentes responsables del homicidio, una medida que reavivó el dolor y generó un fuerte rechazo.
La resolución, firmada por los jueces Richard Trinchieri y Federico Sommer y la jueza Florencia Martini, modificó las condenas dictadas en diciembre: de 6 años de prisión efectiva pasó a 5 años y 8 meses para el joven que sostuvo a la víctima, y de 9 años a 8 años y 6 meses para quien lo apuñaló.
Aunque la reducción puede parecer menor en términos numéricos, el impacto simbólico es profundo. Así lo expresó el abogado querellante de la familia, Federico Egea, quien no ocultó su disconformidad.
“La familia obviamente no lo tomó bien, como era de esperar. Y yo también estoy bastante disconforme con el resultado”, sostuvo en una entrevista en el programa Entretiempo por AM550. Y fue más allá: “No tanto por la reducción en sí, que es mínima, sino porque creo que está dogmáticamente equivocada”.
El eje del fallo del Tribunal de Impugnación se apoyó en un argumento técnico: consideró que la muerte de la víctima fue valorada dos veces al momento de fijar la pena, lo que constituye una “doble valoración” prohibida en derecho penal. Bajo ese criterio, decidió reducir los montos.
Pero para la querella, esa interpretación es errónea y tiene consecuencias más profundas. “Yo no comparto lo que pusieron los jueces como fundamento. No hubo una doble valoración del resultado muerte”, afirmó Egea. Y explicó que lo que se estaba evaluando al momento de fijar la pena no era el hecho en sí, sino el daño causado.
En ese punto, el abogado puso el foco en lo que considera el aspecto más preocupante del fallo: el impacto sobre las víctimas. “Este criterio elimina la noción de daño como elemento para cuantificar la pena. Y eso invisibiliza el dolor de la familia, de su padre, su madre, sus hermanos”, remarcó. “Una de las funciones de la pena es reparar, en la medida de lo posible. Y esto es lo que este fallo deja de lado”.
El caso había atravesado un juicio extenso, con más de 50 testigos, donde los acusados —que tenían 16 y 17 años al momento del hecho— admitieron su responsabilidad como coautores de un homicidio en ocasión de robo. La sentencia original, dictada por el juez Dardo Bordón, había sido respaldada por la fiscalía y la querella como “justa y proporcional”.
Sin embargo, la defensa impugnó el fallo y logró ahora una reducción.
El margen legal, además, deja a la familia sin posibilidad de apelar. “El fallo no es impugnable”, confirmó Egea. “El código procesal no lo permite por los montos de la modificación”.
En ese contexto, la preocupación se traslada ahora a otro plano: el cumplimiento efectivo de la condena. “Más que recurrir, lo que nos interesa es el comienzo de ejecución. Que estas personas empiecen a cumplir la pena”, advirtió el abogado. Incluso, anticipó que podrían solicitar medidas para acelerar ese proceso.
La inquietud no es menor. En los últimos días, se conocieron episodios de violencia protagonizados por uno de los condenados, lo que encendió nuevas alarmas en la comunidad. “Esto muestra un nivel de falta de reflexión sobre sus conductas que preocupa”, señaló Egea.
El crimen ocurrió la noche del 1 de abril de 2024, en la vivienda de Caliani, en el cruce de Luis Beltrán y Cacique Purrán. Los jóvenes ingresaron a robar y, al ser sorprendidos, uno lo sujetó mientras el otro le asestó dos puñaladas que le provocaron la muerte.
El caso sacudió a la ciudad no solo por la violencia del hecho, sino por la figura de la víctima, un periodista reconocido y querido.
Hoy, dos años después, el expediente vuelve a ocupar el centro de la escena. Y con él, una discusión que excede lo jurídico. Porque más allá de los argumentos técnicos, lo que está en juego —para la familia y para buena parte de la sociedad— es otra cosa: la sensación de justicia.
En ese marco, este miércoles se realizará una marcha convocada por los familiares de Caliani. La cita es a las 19 en la esquina de Luis Beltrán y Cacique Purrán, el mismo lugar donde todo ocurrió.
Un punto de encuentro para la memoria. Y también, para el reclamo.