Un hombre de Neuquén que circulaba por Cipolletti a bordo de un Peugeot 207 negro terminó viendo cómo le sacaron su vehículo. El auto tenía un pedido de secuestro vigente fue detectado por operadores del sistema de cámaras de seguridad de Río Negro, que siguieron cada uno de sus movimientos hasta que efectivos de Seguridad Vial lograron interceptarlo sobre la Ruta 22.
Lo que parecía un viaje más por el Alto Valle se transformó en un dolor de cabeza inesperado. Todo comenzó cuando personal del 911 RN Emergencias advirtió, durante una recorrida virtual de rutina, la presencia del Peugeot circulando por uno de los accesos más transitados de Cipolletti.
A partir de ese momento, las cámaras comenzaron a seguir el recorrido del vehículo. Primero fue observado en la zona de Ruta 22 y Julio Salto. Luego reapareció varios kilómetros más adelante, avanzando en dirección oeste. Cada movimiento quedó registrado por el sistema de monitoreo, mientras la información era transmitida en tiempo real a los efectivos desplegados en la calle.
Mientras el conductor seguía viaje sin sobresaltos, el operativo se iba cerrando a su alrededor. Los operadores mantuvieron el seguimiento y aportaron datos precisos sobre el trayecto del Peugeot, que continuó por la Ruta 22 hasta aproximarse a la zona de la rotonda de Pacheco.
Finalmente, efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial lograron interceptar el vehículo. La consulta de los registros confirmó lo que las cámaras ya habían alertado: el auto tenía un pedido de secuestro vigente requerido por autoridades judiciales y policiales de Neuquén.
La situación cambió por completo para el conductor. Aunque no quedó detenido porque no pesaba ninguna medida judicial sobre su persona, sí fue notificado del inicio de actuaciones y tuvo que despedirse del Peugeot 207. El vehículo quedó secuestrado y a disposición de la Justicia.