Un grupo de jóvenes se reunió en una plaza de Fernández Oro y convirtió un arma de fuego en el protagonista de sus selfies. Las cámaras del 911 RN Emergencias detectaron la escena y permitieron poner en marcha una investigación que, después de una primera requisa sin resultados, terminó con el secuestro de un revólver calibre 22 y municiones, además de dos jóvenes de 19 y 21 años detenidos.
La escena ocurrió el viernes 25 de septiembre, a primera hora de la mañana, en Lavín, entre Los Andes y Tierra del Fuego. En una plaza había cuatro jóvenes y una mujer junto a dos motos. Hasta ahí, una postal más de cualquier encuentro de amigos. Pero las cámaras captaron algo bastante menos inocente: se intercambiaban un elemento que aparentaba ser un arma de fuego y se sacaban fotografías con él.
La necesidad de mostrar, de exponerlo todo, también puede tener sus propios códigos. En determinados ambientes aparece el “flasheo”: exhibir de manera ostentosa armas, dinero, drogas u otros elementos para proyectar poder, pertenencia o estatus. En este caso, el objeto elegido para las selfies tenía la particularidad de parecer un revólver.
El aviso llegó desde el sistema de videovigilancia hasta la Comisaría 26°. Cuando los policías llegaron a la plaza, realizaron una requisa, pero el arma no apareció. Dos hombres fueron trasladados a la unidad, mientras que otros dos habían alcanzado a retirarse en una moto antes de la llegada del patrullero. Minutos después volvieron caminando a la misma plaza y también fueron trasladados.
Entre los demorados había dos menores de edad, por lo que tomó intervención SENAF. Para los mayores, la situación derivó en actuaciones judiciales. La fiscal de turno dispuso iniciar una causa por presunto abuso de arma y tenencia ilegal de arma.
Pero las cámaras todavía tenían algo para decir. Las imágenes registradas por el sistema de videovigilancia fueron solicitadas por la Fiscalía como parte de las medidas de prueba. El objetivo era reconstruir los movimientos de los involucrados y establecer dónde podía encontrarse el arma que no había sido localizada durante la primera intervención.
Con esa información se solicitaron allanamientos y el sábado fueron autorizados. Esta vez el resultado fue diferente. En los procedimientos apareció finalmente el revólver que había quedado registrado en las imágenes: un arma de fuego corta calibre 22, acompañada por municiones. Como consecuencia de las actuaciones quedaron detenidos dos jóvenes de 19 y 21 años.