La Municipalidad de Viedma, a través de la Subsecretaría de Protección Ciudadana, llevó adelante este lunes un operativo que permitió el decomiso de más de 3.000 kilogramos de carne faenada clandestinamente, sin condiciones de higiene ni documentación que avalara su comercialización.
El procedimiento se inscribe en una política de control destinada a prevenir riesgos sanitarios y garantizar que los alimentos que llegan a los vecinos cumplan con las normas de seguridad. Según informaron las autoridades, la mercadería secuestrada carecía de trazabilidad y presentaba condiciones que ponían en riesgo la salud pública.
Desde el municipio remarcaron que estos operativos buscan también fortalecer los controles en el rubro cárnico, un sector donde la faena clandestina constituye una infracción grave que vulnera la normativa vigente y expone a los consumidores a riesgos directos.
El decomiso se suma a una serie de acciones de fiscalización que se vienen desarrollando en distintos puntos de la ciudad. “Los controles continuarán para asegurar alimentos en condiciones y proteger la salud de vecinos”, señalaron desde la Subsecretaría de Protección Ciudadana.
La carne incautada fue trasladada para su disposición final conforme a los protocolos de seguridad alimentaria. El operativo incluyó la intervención de inspectores municipales y personal especializado en bromatología, quienes constataron las irregularidades y labraron las actas correspondientes.
La magnitud del decomiso, más de tres toneladas, refleja la importancia de sostener una política activa de control y prevención, en un contexto donde la seguridad alimentaria es prioridad institucional. El municipio reiteró que la colaboración ciudadana es clave para denunciar prácticas irregulares y contribuir a preservar la salud comunitaria.